El Cerrato, una comarca encantada

Existe una comarca que pertenece administrativamente a dos provincias–Palencia y Valladolid- llamada El Cerrato. Es una comarca mágica y encantada: ríos, arroyos y páramos se entremezclan formando cerros, valles, barcos, mamblas y paramillos. Y todo se adorna con fuentes, pozos, molinos, robledales, cañadas, chozos y corralizas. No se sabe exactamente donde empieza o donde termina (Ahí están, por ejemplo, Cabezón de Cerrato o Villamuriel de Cerrato…)

Aproximadamente 50 kms

Aquí no abundan los amplios páramos, como en Torozos, sino que son estrechas y largas lenguas de llanura, son páramos pequeños; la llamativa abundancia de fuentes y arroyos ha provocado este paisaje de continuos y variados valles y elevaciones.

Su peculiar orografía ha propiciado también su aislamiento e incomunicación, pues no lo cruzan carreteras generales, sino comarcales y locales. La abundancia de laderas facilita el crecimiento de montes y matorral diverso, haciendo de esta comarca una de las más salvajes en la provincia de Valladolid al menos. No son raros los lobos.

En esta excursión –que iniciamos en Valoria la Buena llegando hasta Vertavillo- nos esperaba, en primer lugar Valoria, que es como un guardián en la boca del valle. Su original iglesia de planta octogonal bien merece una visita. También pueden ser visitadas –y probadas, claro- la bodega Pilcar y la quesería Quevedo, que nos trasforman en alimento los productos del Cerrato. Valoria es, además, un territorio perfecto para excursiones a pie. ¿Sugerencias? La panorámica desde el pico del Águila; las ruinas del molino de la Galleta, en la ribera del Pisuerga; los chozos, corrales de Carramonte; la Mambla y su vallejo; la granja Hernani; el promontorio de Mira al Río; las riberas próximas a la Muedra…

Y ahora nos trasladamos a Vertavillo, dejando para la siguiente entrada el páramo de Llantadas por el que fuimos hasta esa localidad y la Cañada Real Burgalesa, por donde volvimos.

Vertavillo se encuentra perdido en el Cerrato, en el mismo valle que Valoria, pero más arriba y con unas laderas, por tanto, mucho menos elevadas. Posee molinos y arroyos: Madrazos, Arroyales, Arroyuelos y abundantes a la par que excelentes fuentes: Valduntrigo, Junqueruela, Ligueras… Se asienta en una ladera y a sus pies verdes arboledas desprenden cierto frescor. Es, por así decirlo, el típico pueblo castellano de los de antes, de los de toda la vida. Hoy contemplamos todavía una puerta, del Postigo –que abre el pueblo al valle- y un señorial rollo renacentista recuerda la justicia que aquí se impartía.

Pero, sin duda, lo mejor de Vertavillo es su paisaje: pequeñas llanuras salpicadas de roble que da cereal; densas laderas de encina y quejigo que protegen animales de todo tipo; valles húmedos, amplios y largos, como el de Arranca, que es cañada real y limita con Villaco; vallejos y barcos con la caliza rasgando la tierra… Todo aquí es primigenio, profundo y poético a la vez. Hasta alguna mariposa nos hizo compañía. Lo mágico del Cerrato se siente aquí con particular intensidad.

Y, ya cerca del páramo y de los corrales de la Tiñosa, la fuente de Valdileja, donde comimos. Su agua es fresquísima, y gracias a su pilón pueden refrescarse también bebidas o frutas. Al lado, unas mesas facilitan la postura y unos robles dan sombra, refrescante también. En un lugar así el verano abrasador no existe. ¡Palabra!

Anuncios

Etiquetas: , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: