Caminos de Tordesillas

Esta villa se encuentra estratégicamente situada entre el río Duero y el páramo de los Torozos, en el cruce de los caminos que conducen a Portugal desde Francia y a Galicia desde Madrid. De ella también parten carreteras para Salamanca, Zamora, Valladolid, Medina del Campo, Benavente…

Y, por lo que a nosotros ahora interesa, también se encuentra perfectamente colocada, pues es punto de partida para excursiones por el páramo, por el Duero, por la llanura toresana, o por los territorios de Rueda y Medina. Veamos.

Hacia el Norte

Si tomamos la Cañada Real Leonesa, que cruza la autovía por un paso de ganados para ella sola, llegaremos al cerro Carricastro que dejamos a la izquierda, para subir enseguida al páramo entre Velilla y Matilla. El panorama que se nos muestra en la subida es inmenso, como la misma vega del Duero arropada por las tierras de Medina. Se distinguen las siluetas de las torres de las iglesias de Serrada, Pozaldez o La Seca en la lejanía y el paisaje parece infinito. Al llegar al páramo nos enfrentamos con la planicie perfecta, si no fuera por los contornos de algunos pinos carrascos y la línea de chopos del arroyo de Juncos Gordos.

Podríamos seguir hasta Torrelobatón –por donde pasa la cañada- o hasta Castrodeza, metida en el valle del Ontanija, o bajar hacia los Berceros, o tal vez, hasta las llanuras abiertas de Villalar de los Comuneros… En todo caso, otra característica peculiar de esta comarca es que por aquí se encuentran los límites o estribaciones occidentales del páramo, que precisamente acaba en un sinfín de valles con sus correspondientes arroyos. En valles diferentes están: Robladillo, Bercero, Vega de Valdetronco, Adalia, San Cebrián de Mazote.

Hacia el Oeste: el Duero

Saliendo de Tordesillas junto a la plaza de toros y la ermita de San Vicente una pista nos conduce, paralela al Duero, hasta Torrecilla de la Abadesa y San Juan de la Guarda. Luego, se desmarca de la ribera para subir, por Torre Duero, a los campos en los que dominan los majuelos primero y luego el monte para introducirnos en la dehesa de Cubillas, el monte de encinas centenarias más grande de la zona y de la provincia.

Y si vamos por la otra orilla del Duero podemos visitar las aceñas de Zofraguilla y de Herreros. Sin perder de vista la ribera y entre campos de cultivo, el camino nos deja en Pollos, luego en Bayona –desembocadura del sequísimo Trabancos- para terminar, después de tomar la carretera, en Castronuño.

Hacia el Sur

Hacia el Sur están las tierras de arena y grava de Rueda, donde se cría el verdejo. Una buena ruta es tomar los caminos que van junto al viejo y seco Zapardiel. Nos ofrecen pinares y montes de encina con algún alcornoque, el torrejón de Foncastín, y –ya al final- el mágico lugar de Carrioncillo –donde naciera Alfonso V el Magnánimo- con la ermita de la Virgen y un manantial.

Y el Este

Hacia el Este se recomienda tomar el cómo do camino de servicio del canal de Tordesillas, que nos lleva hasta Villamarciel. Después otros estupendos caminos nos conducirán hasta Simancas, ya cerca de Valladolid.

Aunque otra posibilidad nada despreciable es llegar por la carretera de Serrada hasta la ermita de la Virgen de la Peña, patrona de la Villa y Tierra de Tordesillas, y desde aquí tomar una pista que nos llevará junto al Duero hasta Villanueva. Desde aquí podemos acercarnos a Aniago para terminar en Puenteduero y Valladolid.

Anuncios

Etiquetas: , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: