Almendros

En los valles del Pisuerga y del Duero los almendros ya están en flor, no así en los páramos cercanos, donde la temperatura es siempre unos grados menos. Nos avisan de que la primavera está próxima y de que a partir de ahora no sólo habrá días malos, también los habrá buenos.

Los encontramos por todas partes: formando hileras en caminos rurales, delimitando campos de labor y josos, junto a algunas acequias, en laderas y baldíos. Nunca  formando un campo de almendros, que para eso –al menos por estas latitudes- no nacieron. De todas formas, antaño se vareaban y recogían los almedrucos. Hoy esa labor se ha perdido. Por eso, en septiembre y octubre podemos recoger almendras sin molestar a nadie. Su dueño, si lo tienen, no se va a molestar.

Por otra parte, nadie los oliva ni cuida. Pero como todo lo resisten, vuelven cada primavera a alegrar nuestros campos. Por muy negra, rugosa, dura y sucia que esté la corteza de sus troncos, no importa, ellos rejuvenecen -¿se enternecerán?- cada primavera. Con el mismo espíritu, aunque de otra manera, que el olmo de Machado.

Incluso donde hubo almendros, los seguirá habiendo, pues de sus raíces brotan nuevos ejemplares.

La abundancia de almendros en nuestros campos seguramente se debe la política forestal de los reyes castellanos, cuyas leyes de protección de los montes y fomento de los plantíos se remontan más allá de Isabel la Católica. De manera que los campesinos debían de plantar algunos árboles en sus tierras de labor y, allí donde no convenía el monte ni había humedad suficiente para álamos o sauces, se plantaban almendros, que eran fáciles de cuidar, duros, y daban su fruto.

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3 comentarios to “Almendros”

  1. Ars Natura Says:

    Recuerdo un par de lugares donde los almendros son los protagonistas en VALLADOLID, habrá muchos más, pero estos dos los he frecuentado bastante. Uno es la zona entre Medina de Rioseco y Valdenebro de los Valles y el otro lugar está ituado entre Renedo de Esgueva y Castronuevo de Esgueva al norte de la carretera que los une. Os los recomiendo en estas fechas.

    Un saludo.

  2. Aurora Pimentel Igea Says:

    Vi alguno el pasado jueves en mi viaje a Olmedo y Boecillo. A pesar de las temperaturas heladas de esos días, sí que había florecido alguno. Siempre me emociona verlos con esa flor tan delicada, creciendo ahí, solitarios en Castilla, uno o dos, en mitad de un llano.

  3. polita Says:

    En la Ribera del Duero también hay un buen número, en algunos cerros, haciendo grupo. Y en esta época te da una alegría verlos…

    Besotes!!!

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