Cogeces del Monte


Siempre merece la pena acercarse a cualquier zona del amplio término municipal de Cogeces del Monte. La localidad ya es en sí agradable y acogedora: se levanta en el nacimiento de un vallejo, en pleno páramo, posee multitud de fuentes y manantiales de excelentes aguas, bodegas, praderías y huertas, y pinares en los aledaños. Y las gentes son especialmente afables; podemos visitar la iglesia parroquial, con varios retablos, o alguno de los diferentes museos, como el del Ayer, de Eusebio Orrasco, cuyas explicaciones son siempre amenas, especialmente para los urbanitas.

Pero lo más interesante, con mucho, es el paisaje de los alrededores. Son varios los valles que nacen y se cruzan en este páramo, abundantes los miradores, muy bien conservados algunos de los chozos de pastor que podemos visitar –uno de ellos convertido en museo- y, por si fuera poco, aquí se encuentra también la cueva de Valdelaperra y los restos del castro de la Plaza y del monasterio de la Armedilla. O sea, que para conocerlo todo a fondo son necesarios muchos paseos.

La ruta que proponemos esta vez nos llevará, atravesando el páramo, desde Cogeces hasta Quintanilla de Onésimo recorriendo unos 33 km aproximadamente.

Primero descendemos siguiendo el curso del arroyo de Cogeces, contemplando las muchas fuentes que nacen en la parte baja del pueblo, las huertas y las alamedas. En la Balsa veremos algunas aves acuáticas, y al poco tomamos –esta vez cuesta arriba- otro vallejo que nos conduce de nuevo al páramo entre pinarillos.

Lejos vemos el chozo de los Hilos, convertido en museo pastoril y en el borde mismo del amplio valle del Valdecas descubrimos las ruinas de la Armedilla. Al principio sólo hubo aquí una gruta –que todavía puede verse- en la que se veneraba a la imagen milagrosa de la Virgen de la Armedilla. Más tarde se habilitó la cueva de al lado para refugio de peregrinos, luego se levantaría fuera una ermita y un sencillo monasterio, y más tarde otro cuyas ruinas contemplamos. La imagen de la Virgen se venera en la iglesia de Cogeces y un arco conopial de la iglesia del monasterio podemos verlo en el jardín de la Casa de Cervantes, en Valladolid. Todo muy romántico y encantador, como cualquier ruina que vemos en el campo, revestida de hiedra y adornada de prados. Lástima que haya demasiadas en Castilla.

Después de contemplar el valle –al fondo el chozo de los Pedrines y, detrás, la cueva de Valdelaperra, seguimos saltando páramos hacia en valle del Valimón, que también posee abundantes fuentes, paredes agrestes y rocosas, y campos de labor tan pequeños como fértiles, bien protegidos del viento del norte.

Por fin salimos otra vez al páramo y nos paramos en la fuente del Tasugo, desde donde vemos una extensa llanura y también frondosos pinares. pero continuaremos el paseo en la próxima entrada.

Anuncios

Etiquetas: , ,

2 comentarios to “Cogeces del Monte”

  1. polita Says:

    Siempre pasamos pitando por ahí. Creo que tendré que echar el freno, madaleno… Y el pié a tierra para vericuetearlo con dedicación.

    Besotes!!!

  2. Aurora Pimentel Igea Says:

    Estuve relativamente cerca estos días, vi la desviación, el nombre me encanta. Tomo nota para cuando volvamos. Me equivoqué para ir a San Bernardo, seguí la de Soria y no me metí en Quintanilla. Eso sí, el campo estaba precioso el miércoles, quizás por eso te quedas mirando y te pasas…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: