Fuentes en Castroverde


El término de Castroverde de Cerrato se encuentra al este de Amusquillo, si bien hay que pasar por el de Villaco para llegar de uno a otro.

Castroverde –castillo en el praderío, podría ser el significado de su nombre- fue el más importante de los pueblos de alrededor, pues de él dependían en otros tiempo Amusquillo, Torre o Fombellida, y otros que como Granadilla o Valdovas desaparecieron hace siglos. Aquí se han encontrado restos visigóticos y a fecha de hoy todavía podemos contemplar el arco de Santa Clara, que es lo que queda del viejo castillo.

Pero sigamos con nuestro paseo por las fuentes y manantiales de esta zona, que iniciáramos en la anterior entrada. Si hubiéramos seguido aguas arriba por el valle donde mana la fuente Odre, habríamos llegado al manantial donde nace el arroyo del Val, en territorio de Villaco. Vemos un pozo con el nivel del agua a ras del campo de cultivo y, a unos pocos metros, el manadero del arroyo. Cerca, una vieja caseta de la que salen dos mochuelos.

Y siguiendo por este vallejo hasta su cabecera nos encontraríamos con los corrales de Roblepolonia, con casi una hectárea de extensión. Están desmochados y parece que se utilizaron hasta hace poco pues –además de un chozo- hay una caseta de ladrillo donde últimamente tal vez pernoctaran pastores. A quinientos metros de los corrales por la colada de la Piojosa en dirección a Castroverde tenemos la fuente del Pocillo, que realmente es un pozo con bomba de mano que vierte un agua espléndida.

El manantial del Olmillo –que no tiene olmillo, claro- mana a estas alturas unas gotas de agua. Pero mejor no acercarse, la ladera donde brota ha sido convertida en basurero.

En los límites con Torre, nace el  arroyo de Valdefrades, alumbrado por varios y humildes manantiales. Los distinguimos por los sauces primero y luego por los verdes juncales. Y ya en territorio de Torre de Esgueva, la fuente de la Mora ofrece un caño mas que generoso en medio del estío. Pero para caños generosos e inagotables, los de la fuente de esta localidad. Justo al otro lado del Esgueva sube un camino ancho: antes de llegar al páramo veremos –a la izquierda, en una zona de abundantes endrinos y zarzales– otro manantial.

Al sur del Esgueva y de nuevo en Castroverde, tenemos en la subida al páramo la fuente de la Resenda, que da agua encañada a varias huertas próximas. No lejos de ésta, oculto en un herbazal, el manantial de Cañalejas que también suministraba a las huertas. Hoy sólo quedan majuelos.

En los valles del arroyo del Prado de San Juan, llevan agua la fuente de las Peñuelas y el manantial del Hormigo. Aunque en este último hemos tenido que retirar la maleza acumulada junto a las piedras del manadero a fin de comprobarlo. El agua de este manantial debía ir muy bien a los rebaños que se recogían en los corrales próximos que todavía vemos.

Y ya en Villaco, la Fuentona distribuye el agua de su manadero a caños y canalillos llenos que alumbra en diferentes niveles. También mana la cercana fuente de los Baños. Antes de llegar a las bodegas de Villaco desde la Fuentona vemos seca una fuente de largo abrevadero, pero más bien es que sus cañerías están obstruidas, pues bajo el frontal mana agua.

Plano de situación de estas fuentes

Anuncios

Etiquetas: , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: