Tras la huella de los Fernandines

Estos últimos han sido días de niebla, pero también días en los que puede acabar apareciendo el sol. Es lo que nos ocurrió la última salida, desde Medina de Rioseco. Tomamos el camino de la ermita de Castilviejo y pudimos ver la fuentecilla del Carmen gracias a que está en el mismo camino. Antes de llegar a Castilviejo tomamos la última desviación a la derecha y ya no había modo de reconocer algún punto peculiar o distinto del camino, que la niebla los hacía iguales a todos. De manara que pusimos sumo cuidado en los cruces para tomar siempre una dirección que nos acercara a Palazuelo de Vedija.


Mas he aquí que entre el cruce de la última carretera y Palazuelo empezó a aclarar, luego a verse el sol y finalmente la niebla fue como arrancada a grandes girones por el sol y la brisa que se levantaba. Todo un espectáculo. Hasta que quedó confinada, según parecía, tras una raya a unos seis o siete kilómetros paralela al límite con la provincia de Zamora, o sea, al Oeste. Gracias a esto pudimos ver de lejos, en mitad de un sembrado, las fuentes del arroyo del Botal. Por cierto, que no deja de ser una redundancia, pues botal significa precisamente lugar de manantiales.


Así que  llegamos bien soleados y calentitos –¡qué frío nos metió la niebla en el cuerpo!- a Palazuelo, localidad en la que hay un montón de cosas interesantes que ver, empezando por el trazado del trenecillo de Palanquinos –con su estación y todo-, siguiendo por una multitud de palomares medio derruidos, los restos de un molino de viento, una fuente de original frontis y amplio abrevadero en la salida hacia Berrueces…  Todo ello sin mencionar la arquitectura popular, que aquí es un poco más rica de lo habitual en Tierra de Campos, pues abundan las casas u otras construcciones en piedra. Además, el Ayuntamiento ocupa el antiguo palacio de los Cuadrillero, que viera nacer a dos obispos y a otra gente conspicua.


Y no todo acaba de esta manera, pues podríamos visitar también el centro de interpretación de la Matanza o el museo de la Vaca Enmaromada. O a cercarnos al cerro donde estuvo el castillo, buena miranda sobre los alrededores.
Pero nos vamos en busca de los escondites de los Fernandines, en dirección a Aguilar. Por aquí tuvieron su escondrijo estos bandoleros de finales del siglo XIX y principios del XX. Y ciertamente en una tierra como esta, llana, acabamos por descubrir pequeños cerros, mogotes y hoyas donde bien se podrían camuflar escondites, u horadar alguna cueva, al modo de las casas cueva de Aguilar. Efectivamente, el teso del Caballo, tras de la Fuente, el hoyo de la Calera y los Tesicos, son lugares adecuados -y con fuentes- para perderse y descansar después de una larga correría por tierras lejanas. Pero no encontramos restos de nada, todo hay que decirlo. Sólo campos de labor.


Poco después, subiendo y bajando terrenos ondulados, llegamos a Berrueces cruzando antes junto al Pozo Viejo, laguna que tiene todavía un poquito de agua pero está a punto de secarse. Su alameda es, en verano, un  verdadero oasis en esta Tierra de Campos.


También merece la pena dar un paseo por este pueblo de barro. Junto a la ermita de Pedrosa sigue manando la fuente de la Virgen, muy descuidada. Un poco más allá nos acercamos a la fuente de los Álamos y a la de Hoyo . Curiosas: tienen la caja, de piedra con cerramiento en bóveda de ladrillo, enterrada, salvo el lado por el que desagua. Y humildes, por el poco agua que dan. La los Álamos estaba húmeda pero sin agua. Ya se ve que Tierra de Campos siempre supo exprimir sus manantiales nada caudalosos.


Siguiendo nuestro trayecto cruzamos el firme del tren que unía Medina de Rioseco y Villalón y tomamos la cañada real que, después de unos kilómetros verdes y muy agradables, desapareció como por encantamiento, sin avisar. Y a campo traviesa llegamos a la carretera de Tamariz que nos dejó en Medina de Rioseco.

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4 comentarios to “Tras la huella de los Fernandines”

  1. miangulo Says:

    ¡Que pena no estar con vosotros!, otra vez, mas descansado será, aunque estoy ganando kilos, mal asunto a mis años.

    Un abrazo a los dos Fede y Oscar

  2. Ars Natura Says:

    Qué buenos paseos os dáis. Ni la fría la niebla os atemoriza.

  3. miangulo Says:

    Muy interesante, efectivamente, el pdf (link azul )sobre Fernandines Oscar.

    Un abrazo

  4. Salvador Says:

    Buenos días: Soy Salvador Fernández, alcalde de Palazuelo de Vedija me gustaría contactar con el que escribió sobre los fernandines para contrastar información. Un saludo y muchas gracias. Tfno: 616698599

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