Por el Cerrato a Valladolid (y II): El último páramo

La segunda parte del trayecto era para nosotros más conocida, pues rodamos sobre todo por la Cañada Real Burgalesa. Hay que decir que en Población de Cerrato empezaron a aparecer nubes que presagiaban tormenta.

La tercera y última subida al páramo –aunque era larga y suave- se nos hizo algo costosa por eso, porque ya teníamos almacenadas en las piernas otras dos. Entre pinos, frutales, robles y encinas aparecimos en la Cañada, estrecha franja de monte entre tierras de labor.

Cruzamos junto a los corrales del Raso, con dos chozos semiderruidos. Un poco más abajo, en el comienzo del valle está el Roblón de Santiago, pero no bajamos a verlo.

Otro poco más, y pasamos junto al comienzo del valle del Doctor, bien repleto de robles y encinas, que guarda la fuente del Pocico.

La Cañada finaliza en el campo militar de maniobras. Sus vallado nos empuja hacia el valle Esgueva, entre Castroverde y Renedo. Y aquí tomamos la senda verde. Desde que empezamos a rodar por la vía pecuaría, al Sur veíamos cómo descargaba una fuerte tormenta en el valle del Duero, entre Sardón y Tudela. Al Norte, también con fuerte aparato eléctrico, descargaba en el valle del Pisuerga. Nosotros llegamos, entre las dos, secos y sanos a Valladolid. Había caído unos 65 km, aproximadamente.

Anuncios

Etiquetas: ,

Una respuesta to “Por el Cerrato a Valladolid (y II): El último páramo”

  1. María Says:

    ¿Cómo puedo ponerme en contacto con vosotros?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: