Fuentes en Medina de Rioseco

El paisaje de los alrededores de Medina de Rioseco suele quedar eclipsado por la riqueza artística de la ciudad. Verdaderamente, posee varias catedrales, una capilla Sixtina única en Castilla, una Rúa llena de encanto –sobre todo en los atardeceres de Semana Santa-, señoriales puertas de entrada y… ¡un puerto en plena Castilla! Así, ¿quién visitará los alrededores? Pero los tiene, ¡y preciosos! Ahí están Castilviejo, Valdescopezo, la Sexta y la Séptima, el paramillo del Moclín, el trazado del tren de Palanquinos… y tantos otros lugares como para perderse. Pero hoy sólo nos vamos a fijar en algunas de sus fuentes.

Fuentes que también tiene en el casco urbano: la de San Sebastián, junto a la puerta del mismo nombre; o la del Príncipe en el corro de San Miguel, o la que está en el corro del Asado, junto a la puerta del Carbón. Y, en El Paseo, la fuente de la Flora. Pero vayamos a las más campestres.

Saliendo hacia la ermita de Castilviejo vemos la Fuentecilla del Carmen, con su pilón y abrevadero, en piedra. Enfrente están las tapias de la Casa de la Viruela, donde se aislaba a quienes padecían esta contagiosa enfermedad. Y al llegar a la ermita, la pradera llena de árboles se refresca también con la fuente de Castilviejo.

No muy lejos está –no sabemos si en lugar público o privado, pero cuando la visitamos no había nadie- la fuente de la Salud, junto a una grata arboleda y una alberca para almacenar agua. Al lado, dos palomares, uno de planta circular y el otro cuadrada.

En el caserío Manso veremos la fuente del mismo nombre y la fuente del Bolo rebasado este caserío hacia Villaesper por la carretera, en la margen derecha, cerca del mojón kilométrico 5. Es una fuente muy sencilla –arca abierta en mampostería- que ha sido respetada al ampliar la carretera, cosa nada usual.

Comida casi por la carretera de Palazuelo, la fuente del Pollo –en los mapas- aunque tal vez sea del Poyo, pues unido a la fontana existe un banco corrido muy adecuado para descansar las posaderas. A poco más de un kilómetro de ésta, tras del caserío Villa Leonesa  estaba la fuente de Matagallegos: sólo veremos un palomar en ruinas y restos de chozos de planta cuadrada. La de  Valdelatorre, restaurada, se asienta en una ladera mirando a la ciudad de Rioseco.

Acompañada por el paisaje típico de Tierra de Campos, junto a un cerrillo redondo y cerca del firme del tren de Palanquinos está la fuente de los Agudillos. Parecería que en tierra tan áspera no prosperaran hontanares, pero ahí están, y bien frescos.

La fuente del Barro la encontraremos con alguna dificultad en medio de un campo de cultivo y acostada en la ladera norte del Alto Rayado. Hay que tomar un camino que sale a la izquierda d e la carretera de Tamariz y, pasada la línea férrea está un kilómetro más adelante, a la derecha.

La fuente de la Loba está muy cerca de la raya de Villanueva de San Mancio, entre la carretera y el Sequillo. No tiene camino de acceso, pero una alameda la señala.

En dirección al Moclín, junto al cementerio vemos un arca y su fuente del Cañico, bien humilde, que no da agua para un caño normal. Al lado, entre los Huertos y el Canal de Macías Picavea, vemos la fuente de la Tierra, de impresionante fábrica en piedra. Y ya cerca del lugar de la batalla, la fuente de Valdepreña, de buen pilón y recién restaurada. Más allá, la fuente de la Cañuela; también restaurada.

Donde los riosecanos dicen el Páramo descubriremos la fuente de San Buenaventura, que incluye un pináculo en recuerdo de la batalla del Moclín. En este lugar, hoy repleto de jóvenes olivos se dispuso el ejército francés para dar la batalla españoles –que venían de Rioseco- y a franceses, procedentes de Palacios. Goza de buenas vistas hacia el Sur y Oeste.

En dirección al páramo de los Torozos vemos en medio de una tierra de labor –frente al matadero- quedan todavía los restos de varias arcas o aljibes de donde se sacaba agua para que abrevaran los ganados. Al empezar a subir la cuesta hacia Valdescopezo nos encontraremos, antes de llegar, con una espléndida fuente, también de arca que todavía da agua. Y junto a las ruinas de Valdescopezo, la fuente Samaritana, de agua buena y abundante que otrora regara la huerta de los franciscanos.

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2 comentarios to “Fuentes en Medina de Rioseco”

  1. polita Says:

    Tierra de Campos… y de fuentes, qué barbaridad… Pero si no no sería de campos, claro…, si no de eriales…

    Besotes!!!

  2. Mojones Says:

    En esta web podéis ver otro tipo de mojones, en este caso de los Pirineos:
    http://www.mojonesdelospirineos.com
    Saludos

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