Caminos de arena

Son los mejores para rodar con la bici en tiempos de lluvia. La arena no deja que se forme barro –que por tanto no se pegará a las ruedas- y drena con rapidez el agua caída, con lo que habrá pocos charcos en nuestra camino; pero aunque los haya, pasaremos salpicando un poco, sin clavar las ruedas.

Por otra parte, es casi imposible rodar por un pinar en verano o, simplemente, en tiempos de sequía. La arena acumulada atrapará la cubierta de la bici que se hundirá y nosotros tendremos trabajo arrastrando la bici como un peso muerto cualquiera. Esto no ocurre si ha llovido: la arena se compacta y la notaremos un tanto dura. Y, si hace frío o ha helado, más aún. Por eso, este es el momento de atreverse a penetrar por los pinares más profundos y arenosos, que es lo que hicimos el último domingo.

Montes y pinares de Aldeamayor, Portillo, La Parrilla: son los más arenosos de la provincia. Incluso, al suroeste de La Parrilla descubriremos auténticas dunas de arena, ahora inmóviles por la acción de las raíces de los pinos. En cualquier momento del año están impracticables, siendo imposible rodar con la bici e incómodo y dificultoso progresar caminando.

Además, buena parte del recorrido lo hicimos por buenos caminos, practicables –con cierta dificultad- incluso en verano. Así, la excursión, que podía haber sido un tormento, fue un paseo agradable. Además, los pinos exhalaban aroma de resina, la tamuja olores a madera húmeda, y la tierra parecía transpirar después de haber pasado un año asfixiada por la sequía. Eso sí, no encontramos setas. Sólo unas amanitas salidas entre las arenas de un cortafuegos.

El paisaje lo complementamos con un recorrido previo y posterior por la sirga del Canal del Duero, de arena y grava compactadas, y con una ribera canaliega en la que álamos, chopos, arces y fresnos se habían revestido de un ocre intenso. También jugó con nosotros el día: amaneció despejado pero cuando llevábamos muy pocos kilómetros recorridos, se cubrió casi sin avisar. Ya al final, volvió a lucir un poco el sol, como haciéndonos un guiño.

Otros puntos interesantes –o curiosos- del recorrido fueron la ermita románica de Fuentes (no accesible, hay una vaya que impide el paso desde la vía de Ariza), los ¡camellos y dromedarios! del picadero Centauro a la salida de Tudela, o tres fuentes de Boecillo (las aguas de cada una tienen propiedades diferentes).

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2 comentarios to “Caminos de arena”

  1. miangulo Says:

    Muy bueno estos articulos ¡chapeau!

  2. Enrique Says:

    porque no se sigue?

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