El pino de los Llanillos y la sima

Cueva Aldealbar

Esta vez hemos rodado durante un luminoso día de enero. Después de varías jornadas lluviosas y nubladas, estos días en los que el sol nos acaricia con sus rayos resultan especialmente atractivos, pues la luz del invierno saca los colores al paisaje con más nitidez que la del verano, cuando todos los colores son planos, sin contraste.

Como ya es costumbre estos meses, elegimos entre las arenas de los pinares y las gravas de los majuelos y, esta vez, nos quedamos con las primeras.

Junto al Pino

Desde la Parrilla nos acercamos, entre toboganes, al pino de los Llanillos, oculto en un monte de arena entre otros pinos, pimpollos y matas de roble. Fue difícil encontrarle, pero esta vez no se resistió. Después, cruzamos un pinar con excelente firme gracias a la lluvia caída, hasta dar entre dunas con la pista forestal que nos condujo a Montemayor de Pililla.

Y de Montemayor nos decidimos a tomar el valle del Valcorba aguas arriba. Lo de aguas arriba es un decir, porque de agua, nada. La bajada al valle fue rápida y técnica, por un estrecho y oscuro sendero entre piedras, robles y pinos.

Pinar de la Parrilla

Claro en el pinar de la Parrilla

¡Y a pasear por el valle!: una plaza de toros de piedra, molinos, corrales, viejas casas de labor fuimos contemplando desde el camino de arena que, al final, nos dejó en Aldealbar. ¡Qué rico en historia es este valle; antaño debió serlo en vida y actividad! Ahora a subir junto a la cueva y fuente de la Mora y las ruinas de la ermita de la Virgen de los Remedios, patrona del Valle.

En el cerrado pinar descubrimos la entrada a una pequeña joya: una sima que discurre a pocos centímetros por la capa de caliza bajo el suelo del páramo. Tiene de largo unos 150 metros. No nos atrevimos a entrar porque, sin cuerdas, la salida sería poco menos que imposible, y para qué molestar al 112 (seguramente sin cobertura). Pero prometimos hacerlo más adelante con la ayuda de algún amigo aficionado a la espeleología. Al parecer es la única sima conocida en la provincia.

Asomándonos a la sima

Asomándonos a la sima

Reanudada la marcha no dejó de asombrarnos la cantidad de montones de piedra en este pinar. Antaño, tal vez no fuera un pinar, sino tierras de labor. Muchos de estos majanos tenían las piezas perfectamente ordenadas, otros pretendían formar anchos tapiales. En otras zonas, efectivamente, construían vallas que delimitaron campos, hoy tomados por el pinar.

Aunque algunos de los caminos que atravesamos habían sido recientemente ensanchados, otros se encontraban protegidos por la exuberancia de arbustos y matas. Era como avanzar por una selva tupida. La jara, aquí, es muy abundante.

Negral y piñonero

Negral y piñonero

Antes de llegar de nuevo a Montemayor cruzamos un ramal de la cañada real Burgalesa. Y en Montemayor descansamos tomando las genuinas cortezas de cerdo de Antolín Sanz regadas con un botellín de cerveza.

Como se nos hacía tarde, no tuvimos mas remedio que tomar la pista forestal que, en poco más de media hora, nos dejaba en La Parrilla. Al oeste ya estaban apareciendo las primeras nubes que en arrebol nos despedían de uno de los mejores días de invierno.

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7 comentarios to “El pino de los Llanillos y la sima”

  1. miangulo Says:

    Esperemos se repitan esos días. Buen artículo, marca de la casa.

    Salud para todos

    • piscatorem Says:

      Al final recuperé casi todas las fotos gracias a una aplicación al efecto, recuba creo que se llama. Pero tus fotos de la sima eran mejor que las mías, con bichos y todo. Así que subí esa que se ve.

  2. mavergo Says:

    ¿Es complicado encontrar la sima? Muy buen reportaje.
    Gracias de antemano.

    • Piscatorem Says:

      Está donde la situamos en el mapa. Pero como no hay camino ni sendero para llegar a ella, ni el lugar tiene particularidad alguna, puede ser complicado. Además, no se ve de lejos, pues se encuentra en una pequeña hondonada. Como éramos tres, “peinamos” el terreno -no muy amplio- hasta dar con ella.

  3. Fernando Says:

    Un saludo para Federico y Oscar que, desde mi punto de vista, hacen una página impresionante. Llevo varios años siguiéndola y me parece fantástico lo que aportáis y descubrís con ella.
    Por cierto, y si os sirve de consuelo, hace un par de años y tras tres intentos (a la tercera va la vencida) encontré el pino de los Llanillos, entre otras cosas porque la publicación que lo citaba no orientaba bien sobre su situación y porque muchos de los habitantes de localidades cercanas ni siquiera lo conocían. Alguna publicación también cita cerca de allí otro llamado de la Canaleja, pero creo que en realidad se refieren al mismo.
    Aunque imagino los habréis visto, comentaros que algunos de los pinos del Área Recreativa de Fuente Minguez son muy altos y que, de camino a esta zona, bien desde La Parrilla (cruce con cortafuegos) o por la pista a Montemayor (junto a una “granja”), hay ejemplares bastante corpulentos. Un buen rincón para andar en bici.
    Gracias por descubrirnos así la provincia. Saludos.

  4. David Says:

    Muy guapa e interesante la ruta. Vaya encanto que tiene una sima en Valladolid por pequeñita que sea. Un saludo

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