De la arena al granito

Iscar Arevalo

El día se presentó frío pero soleado y en los días anteriores había llovido. Además, aunque del sur, soplaba el viento. Ante estas circunstancias la elección de la ruta se inclinó hacia pinares arenosos que con la humedad se reafirman sin generar barro y además protegen del viento.

Por ello dimos un agradable paseo desde Olmedo hasta Arévalo, subiendo por la margen izquierda del Adaja y regresando por la derecha, menos protegidos pero con viento a favor.

Entre pinares

Entre pinares

Desde Olmedo nos acercamos al río, ya entre pinares, llegando al conocido molino de Runel, lugar donde ahora encontramos reunidos tres generaciones de puentes, uno de piedra en estado ruinoso, otro menos vetusto, aún transitable pero inseguro y, finalmente, el moderno y funcional por el que actualmente cruza la carretera que va hacia Ataquines, un fresco y sugerente paraje. Aguas abajo del Adaja, muy cerca de los puentes se vimos el molino del Rumel.

El castillo de Arévalo en lontananza

El castillo de Arévalo en lontananza

A partir de aquí pedaleamos a placer a lo largo de un extenso pinar por lo que fue cañada de merinas, con el río a la izquierda y algunas casas e instalaciones abandonadas que curioseamos. Son los restos de las antiguas casas forestales, la principal en el pinar y otra con su vivienda, cuadras y su alberca circular, utilizada para el riego y abastecimiento de agua para apagar los incendios del pinar, muy cerca del cauce del Adaja. También hubo oportunidad de pinchar, aunque en este caso la reparación se vio amenizada por los ensayos que un dulzainero realizaba en el interior del pinar sin que llegáramos a verlo.

Así llegamos a Arévalo, a las puertas de la Moraña, donde los arenales vallisoletanos comienzan a convertirse en granito abulense. En la confluencia del Arevalillo con el Adaja se levanta la ciudad, ya que recibió ese título en 1894 por la reina María Cristina, en el mismo espigón vemos la fortaleza medieval, ahora dedicada a Museo del Cereal.

Puente de Medina, en Arévalo

Puente de Medina, en Arévalo

Para entrar en Arévalo tuvimos que cruzar el puente de Medina, con sus 140 metros de longitud y 18 de altura sobre el Arevalillo, de cinco ojos, el central de mayor tamaño. Tiene una peculiar característica este puente, puesto que cuenta con unos pasadizos abovedados en sus pilares que comunican sus tres arcos centrales y unas galerías que ascienden en su interior que pertenecieron a su sistema defensivo, ya que tenía sobre él una de las puertas de la muralla. A su lado se encuentra el Arco de Medina, neoclásico de ladrillo levantado en el siglo XVIII.

Ya dentro paseamos por las plazas, llamándonos la atención la de la Villa, ejemplo de plaza castellana porticada con 31 columnas de piedra y 25 de madera, casas con entramado de madera y ladrillo, sus iglesias de San Martín, Santa María, El Salvador, San Juan Bautista, Santo Domingo o San Miguel.

La Lugareja

La Lugareja

A las afueras de Arévalo nos acercamos hasta la ermita de la Lugareja, del siglo XII, de la que se conserva únicamente su cabecera mudéjar, que formó parte del antiguo convento cisterciense de Santa María de Gómez Román. Tuvimos que conformarnos con contemplarlo desde la carretera, pues está dentro de una finca particular y sólo se puede visitar los miércoles de 13.00 a 15.00 horas.

La vuelta, por la ribera contraria, nos acercamos hasta Donhierro, nombre que adquiere de su repoblador en el siglo XIII Don Fierro. Pese a las lluvias los caminos arenosos nos dejan avanzar con facilidad además de la ayuda del viento que nos da de espalda, por lo que no nos cuesta casi nada llegar hasta Almenara de Adaja y Bocigas, con su campo de golf. Desde aquí, como urbanitas, rodando por el carril bici existente, llegamos a Olmedo de Adaja, precioso nombre que aún reza en su antigua estación, la cual un grupo de artistas están tratando de rehabilitarla como espacio expositivo y… ¡hortícola!

En la vieja línea de Segovia

En la vieja línea de Segovia

Aun hubo tiempo para otro desafortunado pinchazo, pero esa, es ya otra historia.

Fotos: Miangulo y Javiloby

Y aquí, el track de Miguel Ángel

Anuncios

Etiquetas: , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: