Almaraz de la Mota

30 agosto 162

El nombre de Almaraz es de origen árabe, y significa el labrantío; de la Mota se referirá, seguramente, a que estaba en dirección a Mota del Marqués desde Villardefrades, o a que perteneció al Marqués de la Mota, lo que viene a ser parecido pero al revés.

Se encontraba tendido en una ladera del páramo, mirando a la infinita Tierra de Campos, que se pierde en la bruma del horizonte. Pero hoy sólo podemos contemplar la iglesia de San Juan Bautista ya sin cubrición, su espadaña agrietada y maltratada, un pilar o contrafuerte que debió sostener un arbotante del muro de la capilla mayor -sobre el campo santo-, restos del cementerio rodeando la cabecera y una bodega. A los pies de la iglesia y bajo su protección –como tantos pueblos de Castilla- se extendían las edificaciones, que se han esfumado. O los escombros están enterrados o se los han llevado.

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Arco de entrada. Estuvo protegido por un pórtico

Esta iglesia es del siglo XVI; se asienta sobre una plataforma preparada al efecto que aun conserva un muro de contención en piedra. La puerta de madera está vencida bajo un arco de medio punto y alfiz. Otro similar, más rústico, lo vemos cegado a su izquierda. Debió de existir un pórtico cubierto y soportado por columnas. Como detalle anecdótico, la fuente de la sacristía todavía está reconocible.

¡Qué buenas bodegas debió de tener, si eran similares a la que queda viva! La bajada posee una ancha bóveda de medio punto en piedra bien tallada. Abajo, haciendo esquina entre el pasillo de bajada y la pared de la bodega, una original chimenea de diseño semicircular debió conocer sabrosos asados. Ni rastro de las cubas.

Bodega

Bodega

Fue famoso su mesón, que daba servicio a los viajeros del camino real, luego carretera, de Galicia. También tenían fama las aguas de su fuente, que hoy pueden beberse en el área de descanso de la autovía.

¿Causa del abandono del pueblo? Pues en un artículo del ABC del día 11 de marzo de 1965, en el que se cita una entrevista con Julián Calvo, alcalde de Almaraz, leemos que el pueblo fue comprado por Luis de Villachica a la casa de Alba y lo acabaron heredando unas sobrinas segundas que lo vendieron a la Constructora Imperial, S.L. Los propios vecinos habían intentado adquirirlo sin éxito. En el mismo artículo se dice que tiene un censo de 60 habitantes, parece que la iglesia ya estaba cerrada al culto (los domingos el cura de Urueña celebra la Santa Misa en la escuela) y de Villardefrades subían el secretario y el médico.

Incomunicado junto a la auovía

Incomunicado junto a la autovía

Esto es, poco más o menos, lo que queda de Almaraz sobre la ladera y en nuestra memoria. O, sobre todo, en la memoria de los que lo habitaron y en sus descendientes, que a finales de agosto se reunieron allí para recordar.

Igual que las casas del pueblo se hundieron en el mar de Campos, así acabará por hundirse la iglesia y el cementerio. Mientras, al lado, el rugido de la técnica y las prisas instalado en la autovía pretende romper la paz de su reposo.

* * *

Esto es lo más importante de la excursión, pues el objetivo no era otro que poner una pica en Almaraz; otras veces habíamos pasado por los alrededores, pero nunca habíamos podido acercarnos tanto.

Chopera

Chopera

Salimos de Mota del Marqués con dirección a Tiedra. Por tanto, subimos y bajamos los toboganes donde se deshace el páramo y se trasforma en valles anchos, cerros, motas mamblas, colinas y cuestas redondas antes de morir en las llanuras de Toro y la Tierra de Campos zamorana. Y todo ello, salpicado de alamedas aisladas que contrastaban fuertemente con el reseco campo de tonos pajizos. Nos refrescamos en las viejísimas fuentes de Antagüeros y Coberteras, que pillaban de camino.

En Tiedra visitamos los arcos escarzanos de la iglesia de San Pedro, interiores en otro tiempo, hoy a la intemperie, y los canecillos románicos de la tosca iglesia de San Miguel, convertida en almacén. También admiramos las casas de la localidad, que tiene especial afición a los pisos con balcones.

Plaza Mayor de Tiedra

Plaza Mayor de Tiedra

Bajamos luego a Pobladura de Sotiedra –más ruinas de casas y palomares- donde unos vecinos nos animaron a comprar alguna casa con la idea de que la destináramos a fines turísticos. Pero no llevábamos dinero (suficiente).

Atravesamos –a la ida y a la vuelta- parte del monte de Almaraz, que se extiende a ambos lados de la autovía.

En Pobladura

En Pobladura

Después de visitar Almaraz, caímos en San Cebrián de Mazote para beber agua y, siguiendo el cauce seco del río Bajoz, nos detuvimos en el legendario molino de Villamor y en el corral del mismo nombre, hoy todo despoblado.

Y una última nota: este ha sido para nosotros el día más caliente del año. Se aliaron las altas temperaturas y la humedad para hacernos sudar la gota gorda. Pero no había manera: a pesar de que nos bebimos la fuente de San Cebrián, el gaznate pedía más…

Castillo de Tiedra

Castillo de Tiedra

 

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