Rutas musulmanas. Abderramán III en Simancas

Abderramán III

Puede decirse que la arabización de lo que hoy es la provincia de Valladolid fue mínima, prácticamente nula. Seguramente Tariq pasó por Simancas y la tomó hacia el año 713, después de someter León, Amaya y otras ciudades del norte.

Medio siglo escaso de dominación musulmana

Sin embargo, como la mayoría de las ciudades españolas, no sería conquistada por las armas, sino mediante pactos a través de los cuales los hispanos quedaban bajo el poder del gobernador musulmán, al que pagaban un importante impuesto. Pero, normalmente, seguían con su trabajo, sus tierras y su religión. También algunos grupos bereberes se establecieron en aquel momento en lo que hoy es nuestra provincia. Por ejemplo, Villalbarba tuvo su origen de esta manera.

Río Bajoz en Villalbarba

Río Bajoz en Villalbarba

De esos años dataría igualmente el origen de Alcazarén (situado en el lugar donde se dividía el camino que, desde el sur, subía hacia Simancas y Cabezón). Portillo es de este mismo tiempo. Otros muchos nombres de origen árabe de nuestra provincia provienen de repoblaciones posteriores del sur, especialmente mozárabes, como San Cebrián de Mazote.

Y poco más sabemos de esta época hasta que el rey asturiano Alfonso I El Católico, conquista Simancas hacia el año 754, además de León, Astorga, Salamanca, Zamora, Ávila, Segovia, Sepúlveda, Palencia… Pero no la conquistó para repoblarla sino para destruirla y abandonarla: taló y esterilizó los fértiles campos góticos hasta las riberas del Duero, llevándose a los cristianos al norte mientras que árabes y bereberes huyeron hacia el sur o fueron pasados por las armas.

Iglesia de San Cebrián de Mazote. Detalle

Iglesia de San Cebrián de Mazote. Detalle

De manera que el dominio musulmán efectivo en Valladolid no llegó ni a medio siglo.

El yermo del Duero

Y como Simancas no se repuebla hasta el 899, resulta que al menos desde mediados del siglo VIII hasta muy finales del IX, el valle del Duero estuvo prácticamente despoblado a excepción, claro, de algunos caseríos de campesinos y aldeas de pastores.

Conclusión: que con estos datos pocas rutas musulmanas podemos encontrar en la provincia para rememorar aquellos tiempos salvo, al menos, dos: la de Abderramán III y la de Almanzor. Veamos.

Abderramán y la batalla de Simancas

Vista desde Portillo: Arrabal, Aldea de San Miguel, Mojados...

Vista desde Portillo: Arrabal, Aldea de San Miguel, Mojados…

Resulta que el califa cordobés quería dar una seria lección al rey Ramiro II de León y decidió tomar Zamora. Pero el rey de León, con la ayuda de Navarra y de los condes castellanos Asur Fernández y Fernán González, le planta cara en Simancas. Antes el califa, según cuentan las crónicas, arrasa Olmedo, Íscar, Alcazarén, cruza el Cega y se instala en lo alto de Portillo. Corría el año 939. Era verano.

Seguramente vino desde Coca. Desde aquí a Olmedo hay una inmensa llanura de monte bajo, pinar y bodones; abundan las zonas pantanosas, pero no hay problema, estamos en el mes de julio. El abastecimiento de agua lo tiene en el río Eresma y fuentes de la comarca, también abundantes.

Dos caminos cerca de Alcazarén

Dos caminos cerca de Alcazarén

Desde Olmedo cruzan el Eresma para tomar el castillo o plaza fortificada de Íscar, que domina la Tierra de Pinares en lo alto del páramo: así evita sorpresas por ese flanco. Después cae Alcazarén ¿conservaría dos castillos en aquella época? La última fortaleza que podría ser peligrosa es Portillo, de modo que acampan y descansan a mitad de camino, en las orillas del Cega cerca de lo que hoy es Mojados y toman Portillo poco después. Ahora, muchos kilómetros desde Simancas hacia el sudeste están bajo el control total del ejército cordobés. Curiosamente, Alcazarén, Portillo y Mojados son nombres de origen árabe.

No sabemos por donde cruzaron el Duero, pero es un río perfectamente vadeable por muchos rápidos de poca profundidad es en verano (algunos los hemos llegado a atravesar en bici) .

Campos al NE de Simancas. Aquí se desarrolló la batalla

Campos al NE de Simancas. Aquí se desarrolló la batalla

La batalla tuvo lugar en las inmediaciones de Simancas, en la orilla derecha del Pisuerga, entre lo que hoy es Arroyo y el páramo de Ciguñuela. ¿Por donde cruzaron los musulmanes este río? Tal vez por el vado que, entonces, existía a la altura de Arroyo de la Encomienda, muy cerca de la actual iglesia de San Juan, lo que cuadra con la posición de su ejército.

Un eclipse de sol atemorizó a ambos ejércitos días antes de la batalla. Ésta duró varios días y cuentan las crónicas que fue terrible: hubo 20.000 bajas en las filas musulmanas, de un total de 100.000 efectivos. (Algún autor divide entre diez estas cifras y asigna a los cristianos unos 10.000 efectivos) Pero ninguno de los dos bandos venció de manera clara y definitiva. Parece que Abderramán, viendo la fiereza y resistencia de las tropas del norte, decidió retirarse pensando que les había castigado lo suficiente.

El Pisuerga en Simancas

El Pisuerga en Simancas

La retirada

Tomó dirección sudeste y se dirigió a la fortaleza o torre de vigilancia que había en las Mamblas –entre Tudela y Villabáñez– y la destruyó. Después siguió por la orilla derecha del Duero a través de los que hasta hace poco se conocía como Senda de los Aragoneses; llegó al castillo de Rubiales, ya en la provincia de Burgos y lo arrasó. Igual suerte corrió el castillo de Roa.

A partir de aquí siguió la ribera del Riaza para intentar llegar a Atienza y destruye pequeñas defensas en Haza y Valdezate, entre otras. Pero el ejército de Ramiro le seguía los talones, y le da alcance en Castroboda, al lado de Maderuelo (Segovia) donde vencen definitiva y completamente al ejército cordobés que huye a la desbandada. Incluso el propio Abderramán perdió su Alcorán, sus armas e insignias y estuvo a punto de morir en un barranco cercano a Aldealengua de Santa María.

Puente de la Senda de los Aragoneses sobre el Jaramiel

Puente de la Senda de los Aragoneses sobre el Jaramiel

 

***

La madre de Abderramán III era una vascona, de nombre Muzna. También su abuela, Onneca Fortúnez, era vascona, e hija del rey navarro Fortún Garcés, se casó con el abuelo de Abderramán y tuvo un hijo que fue el padre de éste, ya que Onneca vivió como rehén en Córdoba durante 20 años (vivió muy bien, no en mazmorras). No es de extrañar que Abderramán fuera rubio rojizo y de ojos azules; por eso, se teñía la barba de negro para parecer más musulmán. Tuvo un hijo con la cristiana Maryam que sería el futuro califa Al-Haken II, que se casaría a su vez con la vascona Shub, madre del califa Hixam II. Ya se ve que las vasconas estaban de moda en la Córdoba califal…
Y en otra ocasión hablaremos de Almanzor y sus rutas por nuestra provincia

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2 comentarios to “Rutas musulmanas. Abderramán III en Simancas”

  1. Óscar Says:

    La batalla de Simancas en el año 939 fue la primera desde Covadonga en la que una coalición de tropas cristianas conseguía vencer a un ejército musulmán en combate. Después del enfrentamiento, las tropas de Abderramán III se dirigieron por el Duero y Haza atacando enclaves cristianos hasta que fueron derrotadas en la batalla de Alhándega, aunque no se sabe exactamente su localización. Este término procede del árabe jandaq que puede traducirse como desfiladero o barranco, pero también como foso hecho por la mano del hombre.
    De localización incierta, para algunos hace referencia a una población (Fresno Alhóndiga) situada en la provincia de Salamanca (R. Dozy), otros lo situaban en Albendiego, al norte de la provincia de Guadalajara (Gómez Moreno). Para el hispanista francés Levi Provençal durante la batalla de Simancas los cristianos lograron romper las líneas musulmanas y empujarles hacia un gran foso previamente construido, de ahí el término de jandaq, mientras que para el arabista Pedro Chalmeta la batalla se desarrolló en algún barranco en las inmediaciones de las actuales localidades sorianas de la tierras de Caracena, Hoz de Arriba y Carrascosa de Arriba. No acaba aquí los problemas de localización de la derrota musulmana de Alhándega, ya que para Gonzalo Martínez Díez la situaba en un desfiladero entre Caracena y Tarancueña. Por último, añadir que para la profesora Maribel Fierro solo hubo un único enfrentamiento, el de Simancas, y que Alhándega se refiere a ese único enfrentamiento. En fin, que siguiendo las dos únicas fuentes contemporáneas, los Anales Castellanos Primeros y el informe que hizo Ibn Futays del Muqtabis V, sí que parece que existió un segundo combate tras Simancas, situado en el suroeste de la actual provincia de Soria, en torno a la Tierra de Caracena, aunque no se ha localizado el lugar exacto de la batalla de Alhándega.
    Como consecuencias de la batalla de Simancas, a Abderramán III se le quitaron las ganas de volver a salir personalmente a guerrear con su ejército y mandó ajusticiar a más de 200 de sus generales y oficiales por la falta de combatividad y traición al Estado tras las derrotas sufridas por su ejército.

  2. fjmuni Says:

    Magnifico complemento Óscar.

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