¿Qué tendrá el Zapardiel?

Esta vez, aunque no lleva agua, está hermoso

Esta vez, aunque no lleve agua, está hermoso

Después de haber divulgado los muchos defectos y vicios que tiene el río Zapardiel (cuyos responsables, por otra parte, somos los humanos, no él) también debemos cantar sus virtudes y, así, hacerle justicia.

Zapardiel es río poético, místico y legendario.

Poético porque nada menos que el Poeta de los poetas –Juan de Yepes, o San Juan de la Cruz- nació y vivió junto a este río, ya que vio la luz en Fontiveros y vivió varios años en Medina del Campo. Así que el río no le impidió ver la belleza de los paisajes –al contrario, seguramente le acercaría a ella- pues supo cantar como nadie en castellano a la vida y a las mil cosas hermosas que poseen los campos:

Mil gracias derramando
pasó por estos sotos con presura,
y, yéndolos mirando,
con sola su figura
vestidos los dejó de su hermosura.

Muro de una antigua presa de molino en San Vitente del Palacio.

Muro de una antigua presa de molino en San Vicente del Palacio

También ha inspirado a otros poetas, como Lope en No todo son ruiseñores, bucólicos versos:

Riberas de Zapardiel
estaba un pastor echado
sin zurrón y sin ganado…

Y el rey de Aragón Alfonso V el Magnánimo, estando en sus palacios de Nápoles, se acordaba con nostalgia de su natal Carrioncillo, recreación de Reyes en los Prados y riberas de Çapardiel.

Alguna vez lo hemos vadeado

En alguna ocasión lo hemos vadeado

Es místico, porque en Medina también vivió -y fundó- Santa Teresa de Jesús. Y precisamente su primer encuentro con San Juan de la Cruz se produjo junto al Zapardiel, en Medina.

Y legendario. A pesar de que Castilla no es tierra de leyendas y mitos, pues los castellanos llamamos a las cosas por su nombre, y sólo vemos y tocamos lo real, por aquí no hay brujas, ni meigas, ni hadas, ni trasgos, como los hay en las zonas montañosas próximas. Pues, a pesar de ello, el Zapardiel es protagonista en más de una leyenda.

El chopo señala el cauce. Término de Honcalada.

El chopo señala el cauce. Término de Honcalada

Ahí tenemos la referida a Los amores del río Zapardiel, convertida últimamente en obra de teatro: un caballero pretende el amor de su dama y ésta, le pone como condición que traiga a Medina del Campo el agua de nuestro río que, en aquella época, distaba varios kilómetros. Esto sucede un verano especialmente tórrido: la dama y Medina entera se mueren de calor… al fin, con mucho trabajo, el caballero lo consigue y la dama le otorga sus amores. Y Medina se convierte en un vergel y el Zapardiel hasta en un río navegable:

Por el río Zapardiel
navegan todos los barcos
cargados de amores menta,
cargados de amores blancos.
Por una dama, un amor
hizo callar el verano.
Por la villa de Medina,
la de Medina del Campo,
cruza el río Zapardiel:
¡Todo amor de Enamorado!

Por Lomoviejo

Por Lomoviejo

O sea, que ha sido Amor quien creó el Zapardiel. Nada menos. ¡Pocos ríos pueden enorgullecerse de un origen similar! ¿No será precisamente el actual río una figura de lo que ahora los hombres estimamos el amor? La verdad es que esto daría para componer otra leyenda en la que quedaríamos mal parados los actuales habitantes del Zapardiel…

En otra historia, la dama exige, en este caso al Caballero de Olmedo, para darle sus amores, que abra una zanja desde el Adaja -de agua abundante y limpia- hasta el misérrimo Zapardiel, que languidece en Medina. La leyenda termina mal, pues a pesar de que el caballero lo consigue, y lleva el agua junto a la mota del Castillo, la dama se ríe de él y no cumple su promesa. Tiene algo de realidad, pues de tiempo inmemorial existe una canalización cegada en esa zona.

Tiene puentes

Tiene puentes

* * *

¿Qué significa Zapardiel? Resulta que en Vitoria hay un río Zapardiel, que desemboca en el Chirrio o Abendaño –y éste en el Zadorra, que va al Ebro- y que así se llama porque en sus aguas abundaban las zapardas, pez pequeño y oscuro (hoy a punto de extinguirse). Tal vez el vocablo sea de origen prerromano, vasco posiblemente, y en nuestro Zapardiel también abundaron ese tipo de peces, o parecidos pero con ese mismo nombre. En todo caso, el arroyo vitoriano llevaría tan poca agua como el castellano. Así que el Zapardiel hasta pesca llevaba. ¡Qué tiempos aquellos!

La desembocadura en el Duero

La desembocadura en el Duero

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3 comentarios to “¿Qué tendrá el Zapardiel?”

  1. Gaudencio Busto Says:

    He abierto el correo. He ojeado una nueva entrada. He cogido la bici. He buscado el sombrero. He regresado; y para re ojear la entrada de nuevo, me lo he quitado. Y eso es todo lo que tenía que decir.

  2. alelado Says:

    “… Castilla no es tierra de leyendas y mitos, pues los castellanos llamamos a las cosas por su nombre, y sólo vemos y tocamos lo real, por aquí no hay brujas, ni meigas, ni hadas, ni trasgos, como los hay en las zonas montañosas próximas…” Palabras excluyentes. Parece que hablara usted del extranjero… Por otra parte, “en Ávila, santos y cantos”, y los santos, una vez fallecidos, muy reales no son. Un saludo.

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