Huellas de Almanzor en Valladolid

Almanzor en Valladolidl(1)Cuando, después de la derrota de Abderramán III en Simancas los reyes de León habían avanzado hasta el Sistema central, hizo acto de presencia en la escena musulmana el general Almanzor, que llevó a cabo más de 50 aceifas ocampañas, casi todas contra los reinos cristianos del norte y especialmente contra el de León. El territorio que hoy es provincia de Valladolid no se libró de ser arrasado por este caudillo musulmán. No hemos señalado una ruta específica; sus correrías fueron continuas por nuestro país y sólo han quedo señaladas las destrucciones más importantes. Pero veamos los lugares que fueron objeto de sus aceifas.

Adalia

Ermita de la Virgen de las Viñas antes de la restauración

Ermita de la Virgen de las Viñas antes de su restauración

Si en las primeras campañas arrasó Cuéllar y Salamanca, en la cuarta se dirigió contra al-Daliya, que bien puede ser nuestra actual Adalia, junto al arroyo Daruela y en las proximidades de Mota del Marqués. Se introdujo, por tanto, en un valle muy abierto del páramo de los Torozos. Adalia (al-Daliya) significa viña en árabe y precisamente en las afueras del pueblo se levanta la ermita de la Virgen de las Viñas, o sea de Adalia. Por tanto, conserva el mismo nombre, tanto en árabe como en castellano. Curioso, ¿no?

Bien es cierto que al-Daliya igualmente pudo tratarse de un despoblado del mismo nombre al lado del también arroyo Adalia, cerca de Toro.

Simancas

La tradición de las Siete doncellas mancas se remonta más allá de los tiempos de Almanzor

La tradición de las Siete doncellas mancas se remontaría más allá de los tiempos de Almanzor

Era la ciudad fortificada más importante de la zona central de la cuenca del Duero, de lo que hoy es Valladolid. No podía faltar en las razias de Almanzor, que estaba decidido a hacer de este valle otro desierto, como lo hiciera unos siglos antes Alfonso I. Fue el objetivo de la de la 18ª campaña. Cuentan las crónicas árabes que Almanzor no dejó en pie ni las murallas, que hizo miles de prisioneros, y que las aguas del Pisuerga se volvieron rojas de sangre cristiana durante la batalla. O sea, la sangre sí que llegó esta vez al río. Como dato curioso, entre los prisioneros que hizo estaba el caballero zamorano Domingo Sarracino Yáñez, martirizado en Córdoba dos años después por intentar convertir a sus carceleros y desde entonces venerado como santo. Su mujer, Violante, se fue a vivir a aquella ciudad para visitarle con fecuencia.

 

Portillo

En la 29ª campaña, conquistó Burbil en un día, y en la 32ª, uno o dos años más tarde, Burtil, a la que cercó y consiguió que sus habitantes se la entregaran mediante capitulación; destruyó el castillo y regresó. Parece que ambos nombres se refieren a Portillo. Tiene toda su razón de ser, pues desde Portillo se controlaba un inmenso territorio y era paso desde el sudeste hacia León. El caudillo estratega no daba puntada sin hilo y al tomar Portillo tomaba todas las aldeas que dependían de él –sobre todo en el Raso-y cortaba las comunicaciones de los que por allí pretendieran cruzar.

Panorámica desde Portillo

Panorámica desde Portillo

Merece la pena subir a esta localidad, que conserva un castillo muy posterior al tiempo de Almanzor. La vista desde el pico Calvario, en el extremo occidental del cerro, nos da idea de la importancia que tuvo este punto de observación y vigilancia; además, en él se han descubierto restos de una torre y foso pertenecientes a una fortaleza altomedieval.

Pedrosa del Rey

Pedrosa del Rey

Pedrosa del Rey

En su afán por destruir las poblaciones y fortalezas de la línea del Duero, Almanzor destruye en la 44ª campaña Batrisa, seguramente Pedrosa del Rey. Es posible que lo arrasado estuviera en el cerro de las Canteras, que domina la actual Pedrosa, y es una de las últimas elevaciones desprendidas del páramo de Torozos.

San Román de Hornija

Más cerca del Duero y no lejos de Pedrosa está San Román de Hornija, objetivo de la 45ª campaña de Almanzor. No era fácil llegar allí, pues no hay puentes sobre el ancho río Duero –no los hay hoy en día- y Sant Ruman era un lugar relativamente tranquilo donde monjes mozárabes rezaban y entonaban letanías a Dios de manera pacífica. De nada les valió, pues hasta allí llegó Almanzor arrasándolo todo. Y es que todo lo cristiano junto al Duero debía ser destruido.

Estas columnas y sus capiteles son anteriores a Almanzor

Estas columnas y sus capiteles son anteriores a Almanzor. Él no pudo con ellas, pero nosotros, sí.

Una consecuencia de este saqueo, que ha llegado hasta nuestros días son los innumerables capiteles y restos de columnas mozárabes que hay desperdigadas por toca la comarca, utilizados en las casas de los pueblos o incluso como pilas de agua bendita en algunas iglesias.

A Dios gracias, no llegó a San Cebrián de Mazote, bien escondido entre los pliegues del páramo, por lo cual podemos admirar todavía hoy una insólita maravilla de arte mozárabe.

Aguilar de Campos

San

San Andrés, en Aguilar

En la campaña 46ª superó esta barrera de los páramos para introducirse en los Campos Góticos, o sea, la actual Tierra de Campos, y conquistó Aguilar. Sin duda, esta localidad con sus iglesias, el trazado de sus calles, las casas trogloditas, es una de las más antiguas de Campos. Además los restos –al menos en la memoria- de su castillo sobre un cerro, en una tierra relativamente llana, atestiguan que pudo ser una plaza fuerte. Las fuentes árabes, siempre exageradas hablan de 20.000 cristianos muertos y 50.000 apresados (!).

Y Montemayor de Pillilla

A sólo 13 km de Portillo se encuentra este Montemayor, que en la 53ª campaña sufrió el acoso del caudillo árabe. Se sitúa en el comienzo de un suave descenso del páramo, en un amplio picón del mismo. Posee agua en abundancia y se han encontrado restos de construcciones medievales. Durante la campaña fueron muertos 10.000 cristianos y apresados otros tantos.

Plaza de toros de Montemayor

Plaza de toros de Montemayor

También tenemos noticia de que conquistó el antiguo castillo de Peñafiel, y seguramente hiciera lo mismo con todas las fortalezas -innumerables- que se levantaban en prácticamente en todos nuestros cerros. Pero, en fin, dejemos aquí la acción guerrera y destructora de Almanzor, que supuso un paso atrás en la Reconquista para los reinos cristianos, especialmente para el de León. Sin embargo, los condes y reyes posteriores reconquistaron y repoblaron ese terreno devastado y yermo. Fue el sino del valle del Duero durante más de dos siglos y medio.

* * *

NOTA.- Tradicionalmente, Almanzor llegó sólo hasta Simancas y Portillo. Nosotros hemos seguido el análisis textual del Dikr bilad al-Andalus, realizado por R. Martínez Ortega, experto en toponimia hispánica medieval. Lo podéis leer aquí.

Anuncios

Etiquetas: ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: