El Espanta, un arroyo asesinado

De entre los cauces menores que llegaban a Valladolid aportando arboledas y prados al paisaje, además de algunas aguas al Pisuerga, encontramos por su margen derecha los arroyos Berrocal, Pozo Patilla y Madre, y por la izquierda los ramales de la  Esgueva y el arroyo Espanta.

Arroyo Espanta

Este último brota -por no decir brotaba- en el pago de La Majarresa, un vallecillo en término de la Cistérniga a unos 800 m de altitud, en el que se recogen las aguas de los últimos páramos del Cerrato. Desde allí su escaso e intermitente caudal resbalaba hasta entrar en el pueblo por el Camino del Cementerio hasta la Cruz, entre las eras, y después se paseaba entre las calles reuniendo las aguas de otros manaderos y arroyuelos menores hasta llenar un pilón que servía de lavadero.

Apenas nace ya lo encontramos canalizado

Apenas nace ya lo encontramos canalizado

Al dejar el pueblo se relajaba perezoso por los fértiles pagos de La Vega, Las Dragas, Los Alamares y finalmente Argales, hasta  desembocar en el barrio del Cuatro de Marzo; su caño se colaba al final de la actual calle Espanta por debajo del arranque de la Carretera de Rueda y  los desaparecidos Jardines de La Rubia, llegando al Pisuerga justo dónde hoy encontramos un moderno mirador.

Trabajando duro como colector del polígono La Mora Trabajando duro como colector del polígono La Mora Trabajando duro como colector del plígono La Mora

Trabajando duro como colector del polígono La Mora

En la actualidad apenas sobrevive a las duras agresiones a las que se ve sometido. Se ve sometido a un auténtico calvario debido a la presión urbanística e industrial: primero como colector de La Cistérniga, algo más allá el polígono de la Mora y después FASA y Argales. No lo puede soportar. Su pequeña corriente se convierte en un hilacho infecto de aguas negruzcas y malolientes que atraviesa bajo vías, carreteras y canales; a veces entubado, otras, las menos, a cielo abierto tratando de mostrar la imagen digna que le hemos robado. Hasta que desemboca en…. ¿Quién sabe dónde desemboca?

Desembocadura clausurada en el Cuatro de Marzo

Desembocadura clausurada en el Cuatro de Marzo

La  CHD, cuando define su cauce lo lleva aguas abajo, sobre la acequia de Valladolid. Sin embargo,  la realidad es que parte se desvía al colector de San Cristóbal que entra en Valladolid por San Isidro y el resto se pierde entre el conjunto de nuevas infraestructuras que suponen el nuevo colector construido en paralelo a la nueva VA 30 que culmina en la EDAR.

Retazos de dignidad entre aguas pardas

Retazos de dignidad entre aguas pardas

En resumen: el arroyo está perdido, muerto. Es realmente lo que menos ha importado salvar en cualquiera de las actuaciones realizadas en su entorno, salvo para dejar un paso de escorrentías. Una vez más, hemos sido incapaces de armonizar nuestro crecimiento con el sostenimiento de la naturaleza.

Javiloby

Crucero de La Cistérniga

Crucero de La Cistérniga

Anuncios

Etiquetas:

3 comentarios to “El Espanta, un arroyo asesinado”

  1. Antonio Says:

    Me ha encantado este artículo y eso que es entre curioso y triste.
    Muchos arroyos y cauces humildes lamentablemente los hemos hecho desaparecer y eso que a veces parecen querer “vengarse” apareciendo súbitamente a recuperar el espacio que les hemos robado los años lluviosos.
    En muchas tierras de labor surgen, sobre todo los años que llueve mucho, las llamadas “goteras” que en muchos casos no son más que arroyos muertos que vuelven a “resucitar” y a reclamar su terreno.

  2. Gaudencio Busto Says:

    No estoy muy de acuerdo con el título. Yo creo que debería decir: otro arroyo asesinado. Llevamos muchos años asesinando cauces (pequeñas corrientes de agua) seguimos asesinando arroyos; algunos ríos ya empiezan, en verano, a verse como yo vi arroyos de mi pueblo que poco a poco disminuían su caudal hasta que en verano se secaban y después el arado ha acabado con ellos definitivamente. ¿Frenaremos antes de estrellarnos?
    Guardad vuestros reportajes fotográficos, dentro de unos años, desde el sofá, las generaciones venideras podrán disfrutar de lo que fueron nuestros campos.

  3. Roberto Says:

    Hasta hace pocos años, en La Rubia al lado de las vías del tren en el Parque Arturo León sobrevivió un chopo junto al muro de la vía… que yo no se si fue el último superviviente de los chopos que crecían a la vera del arroyo Espanta. No lo se… pero siempre me pregunté qué hacía allí aquel viejo chopo. Lo talaron hace 6 años o así.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: