Pabellón de reposo

Una rotura de fibras en el gemelo te impide moverte con normalidad. Además, debes guardar reposo casi completo durante los primeros cinco días para que la herida (interna) vaya cicatrizando, como cualquier otra. Así que no queda más remedio que tranquilidad y paciencia: contemplar el paisaje exterior desde la ventana, ver cómo se suceden los amaneceres y atardeceres y pensar que tú eres un elemento más que sigue –y contempla- el ritmo de la naturaleza. Como esa grúa que lleva diez años en un almacén de andamios gracias a la crisis económica, viendo salir y ponerse el sol y moviéndose lo justo para formar a parados. Menos mal que las roturas fibrilares no duran lo que una crisis.

Poco más podemos hacer, salvo meditar y leer, leer novelas y libros de tesis, que los de consulta se trabajan en tiempos normales.

Mucho me ha llamado la atención En lugar seguro, del novelista norteamericano Wallace Stegner, nacido y fallecido el siglo pasado. En estos tiempos difíciles en que el individualismo está ganando la batalla a la solidaridad y a la generosidad, es un bellísimo canto a la amistad. A lo largo de sus 378 páginas desarrolla una idea por desgracia original hoy día, pero auténtica y feliz: La generosidad tal vez sea el mayor de los placeres que existen. Asombroso. Merece la pena.

Camille, de Pierre Lemaitre, es una novela negra de este siglo que cumple brillantemente su función a lo largo de las 312 páginas: olvidarte de tu lesión y pasar un buen rato absorbido por un mundo de suspense en el que, al final, van a ganar los malos… o no.

La tercera novela ha sido Animal acorralado, del polifacético novelista inglés Geofrey Household, también nacido y fallecido el siglo pasado. Muy curiosa y original. Narra, con un agradable lenguaje no exento de humor inglés, las aventuras –y terribles desventuras- de un flemático gentleman a causa de su tentativa de tiranicidio ¡deportivo! Te acabas haciendo amigo del protagonista.

A saltos he leído una breve Historia de la España islámica de Montgomery Watt. Completa, sintética, clara… ¿qué más se puede pedir a un librito de 250 páginas? La primera edición es de 1965 y no ha pasado de moda, al menos en lo esencial. Me ha servido para situarme en algo que no estudiamos despacio en el bachiller, pues para aquellos años de la Reconquista se explicaban los reinos cristianos con relativo detalle, pero no los musulmanes. La verdad es que me ha animado a ello el leer, hace un año, la Historia de los mozárabes de España, de F.J. Simonet, libro escrito a finales del siglo XIX y que cayó en mi ordenador descargado en PDF de la red; éste nos da la clave de la reconquista y también del por qué Europa será –probablemente- musulmana dentro de unas cuantas decenas de años.

Otros libros iniciados: SPQR. Una historia de la antigua Roma, de Mary Beard, premiada con el Princesa de Asturias; no me ha gustado: demasiados comentarios que –en mi opinión- poco aportan, y Un veterinario en apuros, de James Herriot –otro autor del s. XX-, que me está pareciendo delicioso y divertido.

Y el sol seguía saliendo todos los días tras de la grúa…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: