¡Pobres ríos, pobres riberas!

Da gusto ver los ríos Duero y Pisuerga con su agua limpia y todavía con su ejarbe, rabiones continuos y escasos restaños, debido todo ello a las abundantes lluvias del mes pasado… ¿da gusto? Pues si te abstraes por completo de la ribera, sí; de otra forma considerarás que somos unos auténticos cerdos, con perdón de los marranos que estarán hozando en sus dehesas y disfrutando de las bellotas.

¿Y a qué viene esto? Pues viene a que da pena ver las riberas. No hay arbusto, zarza, árbol que no esté cubierto de plástico, tal que fantasmagórico árbol de Navidad o, mejor, de mierda y porquería. Antaño, tras las crecidas, quedaban en las ramas una especie como de nidos de hojarasca, pequeños palitroques y tierra, que para cualquier pescador u observador marcaba la línea imaginaria de la última crecida. Ahora esos nidos ya ni se ven, dada la abundancia de plástico. No sé cómo estarán los mares, pero si tienen la misma proporción de plástico que nuestros ríos, no hay nada que hacer.

Podemos hablar todo lo que queramos de contaminación y cambio climático, que tampoco hay nada que hacer. Si no empezamos por algo tan sencillo y asequible a todos como es no tirar basura al río y sus riberas, de nada vale todo lo demás: será un gasto que engrosará los bolsillos de los políticos, oenegés, asociaciones listillas y empresas desaprensivas. Como siempre. Si aquí, en Valladolid (¡Europa!), no valoramos la belleza y hermosura de nuestro entorno –que es una parte del planeta- ¿cómo vamos a valorar la conservación de la Tierra?

No sé por qué, pensé que llevamos camino de ser algo parecido a una compañía de depredadores y me acordé de los versos de Vicente Aleixandre cuando nos cuenta para quién escribe:

Y para la muchacha inocente, con su sonrisa, su corazón, su tierna medalla, y por allí pasó un ejército de depredadores.
Y para el ejército de depredadores, que en una galopada final fue a hundirse en las aguas.
Y para esas aguas, para el mar infinito.

¡Queda tanto por hacer…!   (A todo esto seguro que alguno piensa que la culpa es de la CHD que no limpia las riberas)

 

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2 comentarios to “¡Pobres ríos, pobres riberas!”

  1. Francisco-Ramon Zúñiga Says:

    Mi querido Fico, déjame contestarte a tu último párrafo: no es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia!!! ¿Verdad?
    Pues todavía habrá más de uno (y de una) que le estará dando vueltas a mi respuesta.

    Un abrazo,
    Francisco-Ramon Zúñiga

  2. Txomin Says:

    De las riberas sucias nos acordamos en las crecidas, pero es para cortar árboles.
    Es un recordatorio y una gestión depredadora, no más.

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