Altamira y Valvení

Hace mucho tiempo que no escalábamos el pico de Altamira, en Cabezón. Aunque es perfectamente accesible desde su vertiente sur, preferimos aventurarnos por la norte y subir directamente desde Cabezón, iniciando el ascenso desde las bodegas y arrastrando al final, a trancas y barrancas, la burra, que se negaba a subirnos.

Hace poco leí que un sendero es como un camino pero más poético. Tal vez porque, gracias a su estrechez, no sigue las normas del típico camino, y puede elevarse hasta donde quiera dando las curvas que le apetezca, y eso sin tener que  arramplar con la vegetación próxima. Pues así es el sendero que sube a Altamira. Pero es que, además, por momentos nos ofrece el amplio paisaje del valle del Pisuerga, con los meandros del río, el puente, y el pueblo de Cabezón. Digo por momentos porque desde que se poblaron las laderas de nuestros cerros con pinos de Alepo, eso de las vistas ha quedado capitidisminuido hasta en este mismísimo cabezo. Antaño cabezo raso de yeso, hoy poblado de verde pelambrera.

El PIsuerga abraza el barrio nuevo de Cabezón

Y arriba tenemos el valle a nuestra disposición. Y no sólo el valle del Pisuerga, también el del Doctor –al sur-, Valladolid y, detrás, el más amplio aún del Duero. Y los ruidos que hasta aquí llegan: el traqueteo del tren, los motores de los vehículos de la autovía, por el norte; el deslizarse del AVE y los tiros de las prácticas militares por el sur. El Canal de Castilla, aprendiz de río de llanura, fluye en silencio.

Altamira con la ciudad enneblinada al fondo

Cabezón fue vaccea, romana después; en esos tiempos al pie de Altamira existía un vado, más tarde, en época medieval, se inició la construcción del puente. De la población sobresale hoy la torre de la iglesia de la Asunción pero tuvo numerosas parroquias, ermitas y monasterios, pues en los albores de la reconquista brillaron más Simancas y Cabezón que la misma Valladolid. Hubo una iglesia o ermita en la falda de este cerro dedicada a la Virgen del Manzano. El siglo XIX fue demoledor para esta localidad, no sólo por la desamortización, también por la tremenda batalla que tuvo lugar contra los franceses, con miles de bajas en nuestras filas…

Todo eso se puede ver desde aquí, pues el escenario lo tenemos a nuestros pies. Y en Altamira hubo una fortaleza y, más tarde, una torre del telégrafo.

Los están cortando

Seguimos por la ladera del paramillo de Valdecastro –sí, también hubo un castro; además de la tirolina que ahora atraviesa el río desde aquí- hasta llegar al páramo de Bárcena. De nuevo el paisaje. Abajo el Pisuerga formando meandros y definiendo unas laderas totalmente distintas. La orilla izquierda es un cortado vertical de 150 metros sobre las aguas fluviales. La ladera derecha son casi 10 km a lo ancho de viñedos, pueblos, caseríos, caminos, campos de cereal y de regadío, árboles frutales… Es el dominio del Clarete, pues aquí se origina su uva, entre cantos rodados, yesos y arenas, con soles y lunas; se vendimia, madura y duerme, y, se embotella para el mundo. La vista alcanza a ver la torre de Fuensaldaña, Mucientes, Cigales, Corcos, Trigueros, las bodegas de Cubillas. Todo reposa junto al río, entre la provincia de Palencia al este y la ciudad de Valladolid al Oeste.

Campos amarillos de Valvení

Para cambiar de ambiente ponemos rumbo al valle de Valvení, que acabamos bordeando por su cerral sur, donde se mantiene un alargado bosquete de encinas y robles. Como donde antes había cereal ahora hay rastrojos, ¿qué mejor bajada al valle que a campo traviesa? Así que, antes de alcanzar el camino de la Granja San Andrés, bajamos haciendo eslalon entre dos bosques de robles. Luego, un camino que forma toboganes nos deja en San Andrés. Curiosamente esta ladera es suave y tendida, mientras que la de enfrente presenta algunos cantiles.

Quejigo asomado al valle

 

El resto del trayecto es cómodo: tomamos la carretera de Cabezón, que no tiene tráfico, volvemos al páramo de Bárcena y por el camino de la Vega del Regato conectamos de nuevo con la carretera, que dejamos en Valdelana para aparecer finalmente en Cabezón. En una de sus muchas balconadas descansamos asomados a la ribera.

Aspecto de los cortados

¡Qué lejos quedan aquellos tiempos en los que las casas-cueva o chabolas poblaban la ladera de Altamira! Aunque hemos llegado a ver los restos, casi quedan tan lejos como los tiempos de los vacceos, que los cabezoneros rememoran la última semana de julio en las fiestas de Lugnasac.

Aquí, el trayecto en Wikiloc, de 30 km.

Autor: piscatorem

Los autores de este blog somos Federico Sanz (textos, fotos) y Óscar Domínguez (mapas, documentación). Tenemos escritos 7 libros de viajes y rutas, y un montón de artículos en diferentes revistas. Además, seguimos saliendo en bici todas las semanas. Si quieres, estas invitad@.

2 comentarios en “Altamira y Valvení”

  1. Hola, lo primero gracias por las rutas tan detallas. Tengo una duda preparando una ruta por la zona: en verano, con el caudal bajo, ¿existiría alguna zona, entre cabezon y valvení, dónde poder vadear el río Pisuerga para poder pasar hacia la zona del Monasterio de Santa María de Palazuelos ?

    Un saludo

    1. Es posible que la haya, pero no la conozco; hace años lo vadeaba por debajo de la pesquera de Aguilarejo, donde había una isla a la que se llegaba casi sin mojarse y de ella a la orilla izquierda te mojabas un poco el traje de baño… pero desde que construyeron la centralita eléctrica la zona ha cambiado mucho en el río y en la orilla derecha y dudo que se pueda vadear. Pero… ¡siempre podrás nadar!

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