Lagunas, bodones, caceras… ¡de fiesta!

Como durante los últimos días no había parado de llover, nos dimos una vuelta por los alrededores de Olmedo para contemplar bodones llenos, o casi llenos. Y no nos equivocamos, parecían estar de fiesta por la abundancia de agua, a la espera de  la primavera cuando todo se vuelva verde y florido.

Bodón Juncial

Salimos por el antiguo firme del tren de Medina a Segovia. Ahí ya empezamos a ver que el agua caída bajaba por prados, sembrados y caminos en dirección este, hacia los bodones de Aguasal. A lo lejos, seguramente en lo alto, nos parece oír un bando de grullas que no llegamos a ver, pero que fue como un anuncio de las muchas aves que sí vimos. Enseguida dejamos el antiguo camino de hierro para, cruzando la loma de La Lámpara, que separa las vertientes del Adaja y Eresma, bajar al bodón Juncial que, haciendo honor a su nombre, se encontraba repleto de hierba alta y juntos, y con abundante agua superficial que no impedía cruzarlo –parcialmente- en bici.

Aspecto del bodón Blanco

Un poco más y llegamos hasta la difuminada orilla del bodón Blanco, que también poseía abundante agua aunque esta de carácter menos superficial. Salieron volando bandadas de patos y una pareja de aguiluchos laguneros. Las fochas, por su parte, se escondieron en la orilla opuesta. En la subida hacia Fuente Olmedo nos paramos a contemplar la hondonada de los bodones y, más extenso, el valle del Adaja.

Valdeperillán

Y de nuevo alcanzamos nuestro camino por el firme del ferrocarril. Tuvimos que vadear auténticas torrenteras que salían de los puentes y túneles del AVE. Los campos contiguos se encontraban encharcados y numerosos charcos y pequeñas lagunas habían renacido donde antaño seguramente hubo un bodón o lavajo. En la raya de las tierras de Olmedo y Coca nos acercamos al bodón de Valdeperillán, que se encontraba cubierto de maleza y con algo de agua. Y con abundante barro del malo, de ese que se pega a las ruedas y las bloquea. Sobre esto hay que decir que debido a los caminos de barro malo estaban cubiertos de hierba a veces hasta en las rodeas, pudimos sortear bastante bien este grave peligro.

Laguna de Valderruedas

Y nos pasamos al otro lado del AVE buscando la laguna de Valderruedas, que encontramos –al igual que el bodón anterior- cubierta de abundante hierba amarilla y con un dedo de agua. Pudimos recorrerla a lo largo sin mayores riesgos –el herbazal amortiguaba el efecto del barro en las ruedas- hasta dar con la laguna de las Eras, ésta ya repleta de agua. Antaño ambas se encontraban unidas formando una sola lámina. Al fondo, la silueta de Villagonzalo de Coca.

Laguna de las Eras

Pero Villagonzalo aún cuenta con otra laguna más, la de la Iglesia, en una profunda hondonada. A ella nos acercamos para contemplar su color azul vivo, pues cuando cruzamos por aquí el cielo lucía un azul intenso.

Laguna de la Iglesia con el pinar en el horizonte. Y, sobresaliendo, las torres de Coca (Iglesias y castillo)

Volvimos al lado este del AVE y tomamos el ferrocarril viejo hasta Ciruelos, que tuvo un pozo Bueno y otro Malo, según vimos por los nombres de algunas calles. Incluso pudimos ver el Bueno, con sus caños y manivela para subir el agua.

De Ciruelos salimos por el ferrocarril para tomar, en el puente, el lomo del Judío. Al bajar nos encontramos con la cacera del Caño, que bajaba fuerte, con abundante caudal. Las caceras son, aquí, cauces –parece que artificiales- por los que discurre el agua en medio de una cinta de hierba encharcada. Seguramente antaño el agua corría por toda esta cinta, provocando inundaciones de las tierras cercanas, razón por la que se encauzó. Esta cacera viene de Fuente, bordea el hoyo Meregil y las lagunas Albas, y alimenta los bodones de Aguasal.

Cacera del Caño

Continuamos en la entrada siguiente; aquí dejo el itinerario seguido. Si se mantiene un mínimo de lluvia de aquí al mes de abri -tampoco queda mucho- habrá más la fiesta con el colorido.

Autor: piscatorem

Los autores de este blog somos Federico Sanz (textos, fotos) y Óscar Domínguez (mapas, documentación). Tenemos escritos 7 libros de viajes y rutas, y un montón de artículos en diferentes revistas. Además, seguimos saliendo en bici todas las semanas. Si quieres, estas invitad@.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: