Archive for the ‘Tierra de Medina’ Category

La primavera va tomando cuerpo

29 abril, 2020

Cerca de Hornillos de Eresma, 29 de abril de 2018

Adiós a las penas de abril o el pastor imprudente

23 abril, 2020

Vi a la muerte bailar junto a mí,
pasé de cautivo a romper el redil,
de ser sombra a volver a vivir.
¡Adiós a las penas de abril!

Cañada de Extremadura. Medina del Campo, 23 de abril de 2016.

En un país muy lejano un pastor cuidaba un rebaño de ovejas. Los pastores de los campos cercanos le dijeron en pleno invierno: ten cuidado, que hay un lobo muy feroz por ahí y podría atacar nuestras ovejas en noches próximas. No le dio mayor importancia a este aviso, pues él estaba a lo suyo –no a lo del rebaño- y se divertía –más que trabajaba- con sus ovejas, a las que quitaba la lana antes de tiempo o les hacía circular por cordeles y veredas  excesivamente apretados, lo cual podría facilitar una posible acción del lobo.

Y, claro, al final del invierno se presentó el lobo, que acabó de una dentellada con las ovejas más viejas, que no tuvieron fuerza para salir corriendo y -para mayor comodidad de la fiera- estaban juntas. Pero el pastor, ahora sí, metió a todas las ovejas que quedaron vivas en un estrecho corral bien vigiladas por sus sabuesos –que no mastines-, sin comida fresca y sin ver más allá de la tapia. Además, sus zagales las monitorizaban –palabra moderna que nunca se había utilizado por la cuadrilla- para que ni soñando se escaparan del redil. Y así pasaron las semanas hasta ahora mismo, con un pastor feliz por haber tomado medidas durísimas y haberlas mantenido. Mientras, los pastores cercanos sacaron a sus rebaños a pastar sin problema, separadas, y dejando, eso sí, a las ovejas viejas bien protegidas y alimentadas en las tenadas.

El encierro se iba alargando y alargando y, al final, el rebaño de nuestro pastor se vio reducido notablemente, con numerosas bajas -sobre todo de corderos, que no crecían bien- y graves pérdidas de producción de leche, carne y lana, mientras que los vecinos aumentaron en número de cabezas y, sobre todo, en producción. Los dueños del ganado ya han anunciado que le pedirán cuentas, además, por saltarse a la torera los artículos 19 y 55 de la constitución (ovinal, naturalmente) pues las ovejas tienen derecho ¡faltaría más! a circular libremente por las cañadas y veredas del Reino desde los tiempos de Alfonso X El Sabio e incluso a manifestarse contra un posible pastor incumplidor e imprudente.

Y es que, un pastor (o un gobernante, que aquí aparece la moraleja del cuento) debe pensar en las ovejas –o en los ciudadanos- más que en lo bueno y guapo que es y lo bien que toca el caramillo, que eso ya lo damos por sentado.

Estos últimos días del mes, viendo la libertad próxima (¡pobres!), las ovejas consiguieron soñar un poco y balaban o cantaban esta canción: ¡Pasé de cautiva a romper el redil, adiós a las penas de abril! otras entonaban Pero ¿quién me ha robado el mes de abril? y las más bucólicas de todas, que ya es para una oveja, lo hacían con De momento abril. Claro que las más viejas que permanecían aún vivas no se apartaban de aquel En abril nació el amor, que oyeron el pasado milenio. Algunos cuentan que el pastor, al fin, llegó a ponerse nervioso pero no está claro si llegó a aprender la lección (!).

* * *

PS.- Habréis notado que (casi) he interrumpido la serie cuarentena para transmitiros este ejemplar y simpático cuento  que escuché ayer mismo (por teléfono, claro) de labios de un niño, hijo de un amigo… Por eso, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Yo solamente estoy esperando que Sánchez se digne permitirnos salir a ver la primavera para poder contarla y no tener que contar más cuentos.

 

 

Lavajo en el pinar

20 abril, 2020

Hace un año, por los pinares y humedales de Medina del Campo (20.04.2019)

Zapardiel

7 abril, 2020

¡Qué extraño se hace ver el Zapardiel con agua!! Pues sí, porque este río no lleva agua, salvo que llueva muchísimo en su cuenca, como ocurrió en marzo-abril de 2013. No obstante, el muro que vemos perteneció a la balsa de un viejo molino (o sea, en siglos pasados sí llevaba algo de agua) y ahí se ha quedado como testigo mudo de la historia de este “río”. (San Vicente del Palacio, 7 de abril de 2013)

Pico del Molino

5 abril, 2020


Asomado a La Guareña, entre Valladolid y Zamora, el pico del Molino ha sido testigo, primero de un castro prerromano y más tarde del trabajo molendero hasta que llegó la electricidad. Ahora, sus milenarias laderas de caliza y arenisca se alegran cada primavera contemplando nuevos colores a sus pies. (5.04.2017)

Rebaños

3 abril, 2020


Aún quedan cañadas en nuestros campos y aún quedan rebaños, como este que ha visto reducida la anchura del cordel por el que pasa, después de haber abrevado en una charca natural, milagrosamente respetada. Ha cruzado también el cauce seco del río Trabancos, un poco más atrás. (03.04.2010, en el valle del Trabancos, cerca de Nava del Rey)