Archive for the ‘Torozos’ Category

Un santo con poco trabajo

15 mayo, 2020

En ninguna de las iglesias de nuestros pueblos falta la imagen de San Isidro Labrador. Y en muchas localidades suele haber una ermita dedicada expresamente al Santo, como ocurre, por ejemplo, en la capital. Y también prácticamente en todas, de una manera o de otra, se celebra su fiesta –el 15 de mayo- con procesión y bendición de los campos.

Si nos acercamos a esa joya románica que es la iglesia de San Juan, levantada en el siglo XII en Arroyo de la Encomienda, veremos en el lado del Evangelio una imagen de San Isidro acompañada de una pareja de bueyes gobernada por un ángel. Pues bien, Arroyo es la única localidad de la provincia que casi no tiene terreno agrícola: sólo medio kilómetro cuadrado en el páramo, tres tierras detrás de Rio Shopping y los huertos de los jubilados. Por eso, San Isidro en Arroyo está muy descansado. Claro que en el resto de la provincia poco le van a llamar para que trabaje este año, con lo bueno que se presenta. Salvo para darle las gracias, claro.

Así estaba el cereal hace unos días en el páramo de Ciguñuela

Esperemos que el tiempo siga como dicta el refrán: San Isidro Labrador, un rato de agua y otro de sol. Y este año, sol, que sean largos los ratos de sol y cortitos los de agua, ¡que ya llevamos suficiente!

Prudente pastor de Benafarces

25 abril, 2020

Amenazaba lluvia en Benafarces a juzgar por el gesto de este pastor. Y acabó descargando fuerte poco antes de que llegáramos a Morales de Toro, donde entramos empapados. Pero como no hacía excesivo frío resistimos bien. (Foto sacada desde la Puentecilla el 25.04.2015)

Cerral

16 abril, 2020

Cae la tarde en el cerral del páramo un dia de abril de 2016, en el término de Simancas. La verdad es que esta foto podía pertenecer a cualquier época del año. Pero fue tomada un 16 de abril.

Mojón

13 abril, 2020

Mojón en la cañada del Moral, entre Cubillas de Santa Marta y Dueñas, o entre Valladolid y Palencia. 13 de abril de 2008, pero ahí sigue.

El campo renace

12 abril, 2020

Pasado el invierno, con un comienzo de primavera lluvioso, el paisaje -aunque sea de los campos austeros de Castilla- quiere volver a nacer una vez más. Y aquí tenemos estos prados en Tierra de Campos, todavía junto a las laderas del páramo de Torozos, no sólo verdes, sino esmaltados de alegres margaritas…  Podría ser hoy, cuando mis amigos agricultores comentan que el campo está como nunca (y nosotros confinados, igualmente como nunca), pero fue un 12 de abril de 2015.

Fuentes de Urueña

4 abril, 2020

El nombre de Urueña es un misterio. Muchos hidrónimos llevan esta raíz de origen celta o prerromano: ahí tenemos el río Duero, el Curueño o el Duratón, por ejemplo. Pero en Urueña no hay río, ni tan siquiera arroyo o fuente. Lo único que existió –hoy recuperada- es una laguna de origen artificial para recoger el agua de lluvia a modo de aljibe y, tal vez, sirvió de defensa para el castillo, si bien la función defensiva se conseguía mucho mejor con la escarpadura del páramo. En todo caso, ahí tenemos la actual laguna, lámina de agua que le da al paisaje urbano un contrapeso de suavidad y frescura.

Los Caños

Dejamos por hoy la colección dedicada a la Cuarentena y vamos tras de las fuentes de Urueña, pendiente desde el pasado verano.

Cierto que en Urueña no hubo manantiales. O no los hubo cerca, pues los carrasqueños debía bajar del páramo a los Caños para lavar y abastecerse de aguas potables. A principios del siglo XIX se construyó una espléndida caseta de piedra con escalinata para facilitar la toma de agua y a mediados se subió mediante un conducto o tubería hasta el pueblo. Entonces los aguadores respiraron. Hoy el abastecimiento de agua procede del Canal de Castilla, pero los Caños subsisten y suelen tener agua, si bien no muy abundante. El paraje, con su hermosa fuente, merece la pena.

En la misma ladera pero ya cerca del cerral frente a Urueña están las ruinas del monasterio del Bueso. A su lado, protegida por álamos, mana una fuente que llena la balsa utilizada en otros tiempos para riegos. Otro paraje singular, perfecto para contemplar las murallas de Urueña y la Tierra de Campos.

El Bueso

Cerca de la ermita de la Anunciada los mapas señalan una fuente que no hemos podido visitar, pues está en un recinto murado. Pero si seguimos el sendero que baja del sur, nos irá introduciendo en una zona estrecha y espesamente arbolada. En un recodo distinguiremos, escondida y normalmente seca, la fuente del Caño. Otro lugar fresco y tranquilo, refugio de avecillas, erizos y conejos.

Ahora vamos a situarnos en el comienzo del arroyo de la Ermita Vieja. A menos de un kilómetro de la Anunciada, en la ladera izquierda veremos, de lejos, como un reguero protegido por arbustos y piedras, y abundante en juncos. Ahí estuvo, no lejos del cerral, la fuente de la Golpejina, hoy totalmente seca.

En este paraje brotaba la Golpejina

Si siguiéramos por la ladera hasta tomar de bajada un camino que viene del monte, nos encontraremos con una pradera salpicada de fresnos, chopos y álamos. Ahí estuvo la fuente de la Reguera. Pero nosotros sólo nos encontramos con tres lechuzas campestres bajo una encina.

En el mismo lecho del arroyo de la Ermita vemos borbotar la corriente de la fuente del Pozuelico. Curioso: a partir de ese momento el arroyo, seco hasta entonces, lleva agua. Y cien metros más abajo vuelve a secarse. Esto, en verano. En primavera suele llevar agua.

Pequeño borbor del Pozuelico

En las laderas de este mismo arroyo, había una fuente frente a otra, y junto a la actual carretera de la Santa Espina, estuvieron las fuentes de las Fontanicas y de Carrelaspina, que no hemos visto porque  ya no existen. Al igual que la fuente de la Ermita Vieja, aguas arriba; ésta, además, en una zona vallada hoy.

Fuente Nueva

Ya comentamos en otra entrada que encontramos seca la fuente de Raposeras. Hace años, vimos fluyente la fuente Nueva, con su arca y abrevadero, al lado de una alameda junto a la carretera de Villagarcía. Hoy la veremos sucia y seca.

No sé si hay o hubo más fuentes en Urueña; tal vez las hubiera cerca del Sequillo, ya en Tierra de Campos, pero no hemos visto ninguna.