Posts Tagged ‘Chopos’

Adaja dorado

15 noviembre, 2017

En esta ocasión hemos dado un paseo, relativamente corto, por la ribera izquierda del río Adaja, desde las inmediaciones del puente de Medina hasta el solitario pinar de Serranos. Los chopos, no tanto álamos y otras especies, estaban en su momento dorado. Los pinos –negrales sobre todo,  de los que se extraía resina- estaban limpios y luminosos, por la lluvia que había caído el día anterior. La arena eólica del manto superficial estaba relativamente aceptable, ligeramente húmeda, y la bici no se quedaba clavada. Así que no fue mal día para rodar por estos lares.

El Adaja es un río peculiar, primo hermano del Eresma, que al cruzar por Tierra de Pinares, corta el subsuelo haciendo una zanja o pequeño barranco. O sea taja la tierra de un tajo. Seguramente de ahí provenga su nombre.  Como el paseo era corto y no se trataba de hacer muchos kilómetros, realizamos el trayecto por el borde mismo del tajo, aprovechando los senderos cuniculares con las precauciones debidas y bajando al río en cuanto había una propuesta mínimamente civilizada.

En el pinar, ya cerca del río, nos sorprendió una pareja de búhos reales. Y no vimos muchas más aves, salvo algún milano. Entre los mamíferos vivos, había abundancia de conejos. En el río, ni un solo pez, a pesar de que llevaba agua transparente. Y en pinar, nadie, pues se trata de uno de los montes más extensos y solitarios de la provincia.

Como ya hemos apuntado, los chopos dorados nos acompañaron durante todo el trayecto. En la Cabaña, también estaban doradas las vides. No había setas, salvo en la tumba de Luna, que estaba junto a un enorme chopo en la orilla del río (Luna  2001-2015, decía, suponemos que se trata de una perra).

Nos acercamos a varios vados que ya no se utilizan, por lo que estaban impracticables por la maleza, y a todos los cortados que pudimos. Tal vez el de mayor caída en vertical es el que está  a unos 400 m al noroeste del molino del Runel, al lado de una explotación ganadera.

A pesar de la denominación de pinar a todos los montes de esta zona, lo cierto es que también abundan las encinas, cierto que la mayoría en forma de mata, pero no deja de haber algunas bastante grandes. Igual que los pinos, estaban limpias y relucientes. Y tanto unos como otras, se asomaban tanto al cortado del Adaja que…  alguno han terminado por descolgarse, a pesar del buen agarre de sus raíces!

También era hermosa y simpática la vista de la otra orilla, enfrente. Sobre las puntas doradas de los chopos, las llanuras de la otra orilla con sus pinos y encinas, cuando ésta estaba más baja, o bien la continuación del pinar al mismo nivel que el nuestro…

Tarde fría, luminosa y dorada entre el río y los pinares.

La acequia de Simancas y el camino de las Berzosas

16 noviembre, 2014
Cauce amarillo

Cauce amarillo

Estos son días para disfrutar de los colores que nos ofrece la naturaleza: granates, rojos, ocres, amarillos… Parece como si del verde –lleno de vitalidad- se pasara a ese color de la madurez, de tonos pardo-rojizos que, a su vez, anuncia un gris mortecino y pálido que dominará durante casi todo el periodo invernal.

Acequia de Valladolid

Acequia de Valladolid

La acequia de Simancas lleva el agua del canal del Duero a través de la acequia de Valladolid hasta el Pisuerga en las proximidades de Entrepinos. Como se encuentra flanqueada de chopos, ahora podemos asistir a una verdadera sinfonía de color, siempre que la luz –si es de la tarde, mejor- le dé de una u otra forma. Ha dejado de llevar agua hace ya más de un mes, pues ahora no es necesario regar. De todas formas, en los sifones queda algo de líquido y los cangrejos se resisten a morir ¿o, tal vez, a dormir durante el largo invierno? El cauce se ha vuelto amarillo, con un tapiz vegetal, y el sendero de sirga lo vemos ahora vestido de verde. Abundan las setas de chopo.

Apuntando al cielo

Apuntando al cielo

Los álamos ya están deshojados. Otros árboles –sauces, nogales, guindos- todavía mantienen la hoja verde. A los pinos cercanos no les afecta el otoño, pero gracias a las lluvias caídas se encuentran más elegantes y lustrosos.

Pinos y chopos

Pinos y chopos

El camino de las Berzosas discurre entre el camino Viejo de Simancas y la acequia. Va –o iba- desde las proximidades de las Aceñas hasta la cañada de Puente Duero a la altura del Peral, pasando por la granja Mirapinos, la finca Morán, la ribera del Carmen, los Viveros, el Barrio. En alguno sitios ha sufrido buenos tajos y, en otros, se le ha respetado hasta el punto de construirle un puente sobre la ronda exterior sur.

Lugares agradables para pasear en otoño.

9 Noviembre 092

Desde el pinar