Posts Tagged ‘Pozo’

El pozo de San Juan

16 septiembre, 2016

Pervive en Tordesillas el edificio de la iglesia de San Juan Bautista, que fuera parroquia hasta finales del s. XIX para entonces agregarse a la de Santa María. Se levanta en un lugar estratégico, justo en el espigón de peña que mira hacia el suroeste, bien elevado sobre el Duero, de tal manera que su entrada norte está al nivel del otero pero su entrada sur necesita ya escaleras.

Torre de San Juan (i)

Torre de San Juan (i)

Su origen se pierde en la noche de los tiempos, seguramente se remonte al siglo XI, cuando Tordesillas tenía ya 6 parroquias, aunque fue totalmente reconstruida en el s. XVI y reformada posteriormente. Su planta, con dos naves,  es un tanto irregular, y el material empleado en la construcción muy variado: piedra de sillería, mampuesto, ladrillo y tapial. Sería, pues, la típica iglesia castellana sencilla y normal.

La sorpresa

Pero guarda una sorpresa al visitante que se acerque: un pozo a los pies de la nave principal, ya en el coro bajo que levanta un peldaño, cerca del muro norte. Sí, un pozo con su brocal muy desgastado de dos piezas de peña o caliza blanda y actualmente con agua, según comprobamos. Además, los vecinos de Tordesillas lo tienen por muy profundo, y lo es, pues está en lo alto del otero.

Aspecto del brocal (protegido ahora por una reja para evitar accidentes)

Aspecto del brocal (protegido ahora por una reja para evitar accidentes)

No es muy corriente un pozo así en una iglesia, salvo en algunas ermitas de la Virgen, como la Soterraña de Olmedo pero el pozo está fuera de la nave propiamente dicha, o la palentina cripta de San Antolín, donde le pozo se encuentra varios metros bajo tierra, como formando parte de la propia cripta. El pozo de la Salud, de la ermita de San Roque de Medina del Campo está al exterior, compartiendo muro con la ermita. El pozo, en fin, de Nuestra Señora de Tiedra Vieja se encuentra fuera de la nave de la ermita, en el patio.

Por otra parte, este pozo parece muy antiguo, seguramente se construyó antes que la actual iglesia, tal vez al mismo tiempo que la inicial o incluso antes. No parece que sea cómodo horadar un agujero de esas características construida ya la iglesia. Tiene, por tanto, un poco de misterio.

"Pozo" de la Soterraña

“Pozo” de la Soterraña (Olmedo)

Poco más podríamos decir, pues para las guías turísticas al uso o monumentales, el pozo ¡no existe! Precisamente por eso se escribe esta entrada. Y porque forma parte del paisaje de la vieja Tordesillas, para que no sea el pozo del olvido.

El agua y las mañanitas de San Juan

Pero la iglesia está dedicada a San Juan Bautista, santo al que se venera como el Precursor de Jesucristo y, por ello, de la Vida que todo lo fecunda. Su nacimiento se celebra el 24 de junio –la noche de San Juan- y hay un sinfín de tradiciones y ritos –litúrgicos y sobre todo populares- asociados a ese agua que da la vida.

Detalle del brocal

Vista lateral

De hecho en Ain Karen, cerca de Jerusalén, se conserva un Manantial de la Virgen junto al que, según la tradición, tuvo lugar el encuentro entre la Virgen María y la madre de San Juan, ésta con el santo en su vientre. Los peregrinos suelen beber de sus aguas. Y San Juan nacería poco después junto a este mismo manantial para luego dedicarse a bautizar, o sea, a regenerar por el agua.

Las aguas de San Juan  produjeron también, en Baños de Cerrato, la curación de los males renales del rey Chindasvinto, que construyó el templo dedicado al Bautista. Y hay costumbres referidas al agua que, precisamente esa noche, sana al que se baña en el río y purifica a quien se lava la cara y las manos. Son muchas las canciones tradiciones que cuentan las propiedades del agua, que esa mañana ayuda en casamientos y facilita embarazos:

Mañanita de San Juan,
cuando el árbol floreaba,
iba la Virgen  María,
por una fuente sagrada
(…/…)
con un libro en las sus manos
dio la bendición al agua:
-Bienvenida la doncella
que viniese aquí por agua
que si del agua bebiese
muy pronto será casada

Por tanto, seguramente la gente vendría a este pozo a por agua –para beberla y guardarla en casa- en la madrugada de San Juan, el día 24 de junio. Pues es claro que el pozo no está de adorno, sino desgastado por el uso. Pero es una pena no saber nada de estas posibles costumbres. Tal vez el Cronista oficial de la Villa podría intentar aclarar este misterio a través de los archivos parroquiales y redescubrirnos así viejas tradiciones.

Curiosas coincidencias

Otro aspecto singular de esta iglesia es que ahora, ya restaurado el edificio, está dedicada a promover la defensa de la vida humana, precisamente en el vientre de las embarazadas. ¡Qué casualidad! Desde luego, los de este Centro Internacional para la Defensa de la Vida Humana –CIDEVIDA- no podían haber elegido lugar mejor, aunque no creo que lo hayan hecho a propósito.

Detalle del interior de San Juan

Detalle del interior de San Juan

Por otra parte, la iglesia posee una serie de pinturas murales recientemente restauradas, como el edificio mismo. Destaca la ingenua y colorista personificación de las Bienaventuranzas en la bóveda de la capilla mayor. Antaño tanto el coro bajo como el alto –la tribuna- tuvieron diferentes puertas y ventanas a través de las cuales las vecinas monjas Comendadoras de San Juan Bautista de Jerusalén asistía a las celebraciones litúrgicas.  Curiosamente esta comunidad, cuyo patrón es San Juan, nació en Tordesillas fundada por Isabel García, La Emparedada, en el siglo XV.

Otra coincidencia es que su retablo principal se encuentra ahora acompañando a la Patrona de Valladolid. Aquí figuraba una Virgen de la Encarnación –que curiosamente también tiene que ver con la gestación, tanto humana como divina-, pero la representación del Bautismo del Señor la contemplamos ahora en el retablo de la iglesia de San Lorenzo, en Valladolid. Y la de San Lorenzo era la Virgen de los Aguadores… (!)

Portada sur

Portada sur

Si nos trasladamos a la capilla de la Vulnerata en el Colegio de San Albano o de los Ingleses de Valladolid, veremos que  posee también un pozo en su interior. Ya antes del Colegio, parece que hubo aquí –o muy cerca- una iglesia templaria dedicada a San Juan. ¿Procedería de entonces el pozo?  Claro que tal vez pueda deberse a que San Albano –cuya fiesta se celebra, por cierto, el 22 de junio, muy cerca de San Juan- está (¡también!) particularmente relacionado con el agua, pues poco antes de ser martirizado abrió un manantial ante sus verdugos. Por si fuera poco, tal pozo muestra en el brocal esta inquietante leyenda: Puteus vetus et sacrarium antiquum aediculae, o sea, Viejo pozo y antigua cámara secreta de la capilla. Ya se ve que un simple pozo en lugar sagrado puede dar para mucho…

20160831_135724

Exteriores

Nuestra visita bien puede terminar con un paseo por la calle Bellas Vistas, a la que da la puerta del sur, desde donde contemplamos el esplendor del Duero con su puente y sus viejas aceñas. Desde esta calle puede accederse a lo que fue vivienda del sacristán –que tenía una pequeña huerta entre la puerta de su casa y la de la iglesia, y que regaría gracias al pozo–  y desde ella, a la potente torre-espadaña, lo más noble de la iglesia, que destaca en el perfil de la Villa desde la otra ribera.

Casas sobre la peña

Casas sobre la peña

Un poco más abajo nos llamarán la atención los restos de las casas que se levantan directamente sobre la peña, siendo los muros de aquellas la continuación de ésta. Y más abajo aun veremos que la peña rezuma a veces agua; incluso hay una fuente…   pero de las conectadas a la red municipal de agua.

Nota.- Al contemplar el pozo de San Juan no pensé que habría un ovillo por desliar. Después de escribir estas líneas creo que el tema da para un estudio amplio y profundo, pero hay que dejárselo a los expertos.

Nota 2.- La iglesia de San Cebrián de Mazote -seguramente la más antigua de toda la provincia- también tenía un pozo a los pies, en el segundo ábside mozárabe. Según Joaquín Diaz en su Álbum de Valladolid, sobre él se pasaba a los niños herniados la noche de San Juan para curarles de su dolencia. (28.09.16)

Nota 3.- A través de un amigo común, me llegan dos comentarios del cronista oficial de Tordesillas:

  • Que en todas las iglesias de la villa hay o ha habido un pozo, necesario tanto para las obras iniciales del propio edificio como para las de mantenimiento del mismo, lo cual no impide que en el transcurso del tiempo, la aparición y desarrollo de ciertas manifestaciones litúrgicas y devoción, fueran asociándose la necesidad o existencia de un pozo a ellas.  
  • Que el pozo de la iglesia de san Juan, también aparece asociado a ciertas tradiciones, -leyendas urbanas- sobre bodegas y pasadizos secretos que cruzan, en todas las direcciones, el subsuelo de la villa. Pero la de este pozo va un poco más allá de la mera leyenda, pues (él) ha comprobado corrientes de aire tanto en la superficie del agua, como a la altura normal del suelo o del brocal, lo que puede suponer la realidad de un conducto hacia o desde…   La leyenda habla de una comunicación subterránea, túnel si se quiere, desde el pozo hasta un lugar indeterminado del llamado mirador del palacio, cosa que no se da con el resto de los pozos en edificios religiosos. (4.10.16)

20160831_135843

Anuncios

Pozo del Rebollar

11 junio, 2011

Descubrimos este viejo pozo pastoril en la carretera de Ciguñuela a Robladillo, a la derecha en cuanto comienza la bajada del páramo, después de pasar junto a la entrada del polideportivo para cazadores. El nuevo trazado de la carretera lo ha dejado de lado y un poco hundido, pero al menos lo ha respetado y todavía lo podemos contemplar a estas alturas del siglo XXI, lo que no es poco.

Pero dejemos que sea Carlos Carricajo quien nos lo explique.  El pozo no sólo se alimenta del manto freático, sino que, aprovechando su situación en una vaguada, recoge las aguas de escorrentía de los terrenos aledaños, que entran a través de la puerta y de un hueco en el bajo pretil.

El edificio es cilíndrico, con gruesos muros de mampostería, y se cierra con una cúpula rebajada rematada en una gran clave. Exteriormente, a la cubierta se le ha dado una forma cónica muy aplastada. Tiene pileta de fábrica, que se pone en comunicación con el abrevadero por un angosto conducto a través del muro. (Arquitectura popular. Construcciones secundarias. Diputación de Valladolid, 1990)

La fotografía es de hace una semana, y un verdadero arroyo brotaba del pozo. O sea que por la puerta salían las aguas, en vez de entrar como nos comenta Carlos. También es posible que la nueva carretera haya trastocado el funcionamiento tradicional de este pozo. En todo caso es una joyita que hay que ver.

Y así estaban los campos de al lado:

Pozo del Pesebrón

10 marzo, 2010

En lugares donde faltaban los arroyos o las fuentes, se contruyeron pozos para aliviar las necesidades básicas de los hombres y para que el ganado pudiera abrevar. Casi siempre a esos pozos se les protege con un brocal y, a veces, se les cubría, incluso con una caseta. Es el caso de este singular -y precioso- pozo del Pesebrón, joya de la arquitectura popular.

La caseta está construida en ladrillo visto, es de planta octogonal y se cierra en cúpula. Sus ventanucos de aireación  recuerdan el sol por su forma y disposición radial. La puerta se ha caído. El pequeño recinto custodia el brocal en piedra de una pieza con pileta. Sobre el agujero, una anilla sujeta a una buena viga de madera. El pozo propiamente dicho se encuentra revestido también de ladrillo bellamente colocado. En estos momentos parece tener un poco de agua.


El enclave donde lo hemos descubierto es idílico: lejos de cualquier lugar habitado, en el comienzo de una vaguada flanqueada por almendros que se abre hacia el arroyo del Monte, a unos 8 km al norte de Nava del Rey y en su término municipal. Es también una buena asomada para contemplar el paisaje.
El nombre le viene del topónimo cercano, el Pesebrón. Además de ser un aumentativo, es un término usado en construcción (relativo a bajantes y canalones) y también designa un cajón en antiguos carruajes. En todo caso, hace referencia a un tipo de caja que  recuerda la forma del pesebre.

Debido a la ausencia de fuentes en el término (2 en 125 km2), abundan los pozos. Cerca del Pesebrón podemos contemplar el de Bernardillo o el de la Peana. En otra próxima entrada os enseñaremos esas dos fuentes.

Entre el Jaramiel y el Esgueva (2): Casas de los Guardias

27 junio, 2009

La casa de Quintanilla

Desde el pozo de Ávila, en las Dehesillas, ponemos rumbo al barco de los Guardias.

Nos encontramos en el raso y no spresentamos en la casa de Quintanilla.  Esta zona estuvo más poblada de lo que parece. Buena prueba es esta casa y las (muchas) de los Guardias, a las que enseguida llegaremos. Aquí, los viejos muros de piedra y barro parecen elevar, desolados por tanto abandono, sus brazos al cielo, en medio de la ancha paramera. La casa debió ser muy grande. ¡Demasiadas cosas que fueron grandes! ¡Qué cantidad de pasado! Pero también queda el presente: un paisaje natural y limpio por el que limpiamente rodamos.
Casa de Quintanilla
Junto a la casa un abrevadero con su pozo, y su bomba extractora que puede ser usada. ¡Qué agua tan fresca de las entrañas del páramo!

Seguimos rodando. Al fondo se divisa una gran mancha de robles. Al llegar cerca, hay también algunos piñoneros. Cambiamos de dirección y rodamos por un paisaje distinto, por el monte que también se encuentra salpicado de ruinas de viejas casas, de pastores seguramente.

(Para ver el croquis pínchame)

Casas de los Guardias

Y llegamos al Barco de los Guardias, densamente poblado de encinas, robles, escobas, endrinos y plantas aromáticas. Pero también de hierba y vegetación típica de zonas húmedas. Un pozo –esta vez candado- y su abrevadero aprovechan la humedad del vallejo. Y todo sembrado de ruinas. La casa principal parece que estuvo en el borde del páramo, pues sus muros son los más anchos y sus piedras, grandes y labradas. ¿Quién habitó este barco hoy hundido? ¿Guardias? ¿pastores? ¿monteros? Si alguien lo sabe, que por favor deje un comentario. Pertenece al término de Fombellida y linda con el de Valbuena de Duero.

Jaramiel desde las casas de los Guardias

Este paraje tiene un encanto especial, y no sabemos explicar exactamente el por qué. Cae de los rasos hacia el valle del Jaramiel.  Este monte no se une al de enfrente -Monte Alto- de Pesquera de Duero, sino sólo por algunos ejemplares de roble aislados o en hilera que quieren actuar de mediadores. Antaño fue todo un extenso robledal. Al menos hoy quedan unos cuantos kilómetros cuadrados por los que pasear.

Páramo

Nos vamos con pena. De nuevo en el páramo. Cruzamos los Lanchares donde vemos un amplio prado con abundantes restos de corralizas. Curiosamente un corral, con sus muretes en perfecto estado, parece resistir el paso del tiempo. El aroma de espliego llena los aires y nuestros pulmones.

Pozo y bomba

La dehesa de San Llorente

3 mayo, 2009

(viene de la entrada anterior)

monte

Al llegar a Izagre nos tomamos una clara en un corral-bar establecido justo en medio de la cañada real leosesa por la que luego continuamos hasta Albires. Esta vía pecuaria mantiene su ancho –está amojonada- aunque en algunos puntos ciertamente se encuentra utilizada como vertedero. ¡Menos es nada!

De Albires salimos por el camino de las bodegas (bodegas a la derecha, palomares a la izquierda) que poco a poco va ascendiendo hasta el ras del páramo por el aquí habitual camino de grava. Nos conduce directo hasta la dehesa.

Y ya estamos en la dehesa de San Llorente, territorio vallisoletano –de Mayorga- situado en la provincia de León. El suelo tiene abundantes cantos rodados, a pesar de lo cual la dehesa cuenta con numerosas charcas y lagunillas, señal de que la tierra es de tipo arcilloso. Por ello, el nivel freático parece encontrarse cerca de la superficie. Abundan los juncales y, en general, la hierba verde.

pozo

Pero ya no es dehesa. Debió serlo, pues los nombres nunca se ponen a humo de pajas y todavía quedan viejas encinas aisladas que adornan el paisaje. También queda un monte cerrado de encinas –en los dos sentidos: vallado y tupido- más o menos en el centro de la dehesa. Son como cinco hectáreas de encinar.  Y muy cerca, un viejo corral de adobe y una pradera. Al lado, en el lugar donde nace un regato, vemos una charca y un pozo que sirvieron para que el ganado abrevara. No es mal sitio esta dehesa. Forma un paramillo elevado que nos da la impresión de acercarnos al cielo por encima de las comarcas limítrofes. Solo la iglesia de Valverde Enrique se encuentra en nuestro rasero.

vega

Llegamos la arruinada casa de la dehesa (enfrente hay un corral de moderno diseño), asentada en un prado que cae hacia un lugar idílico: el arroyo del Valle. Es un simpático cauce que discurre dando perezosas curvas. No falta el pasto y una fuente nos repondrá de los agobios del camino. Hay que cruzarlo por un vado que no ofrece dificultad. Podemos estar todo el tiempo que queramos y luego subir tranquilamente la suave cuesta que nos lleva de nuevo hasta la provincia de León.