Zapardiel

7 abril, 2020

¡Qué extraño se hace ver el Zapardiel con agua!! Pues sí, porque este río no lleva agua, salvo que llueva muchísimo en su cuenca, como ocurrió en marzo-abril de 2013. No obstante, el muro que vemos perteneció a la balsa de un viejo molino (o sea, en siglos pasados sí llevaba algo de agua) y ahí se ha quedado como testigo mudo de la historia de este “río”. (San Vicente del Palacio, 7 de abril de 2013)

Niebla

6 abril, 2020

Hoy llueve sobre Valladolid, ayer hizo sol, pero lo que no es muy normal es que en el mes de abril tengamos niebla, tal como la tuvimos aquel 6 de abril de 2014 en que salimos a dar una vuelta por el valle Esgueva. Cierto que la niebla levantó en cuanto llegamos a la espadaña de Mazariegos, en Piña, y disfrutamos de una jornada espléndida de sol y calor. (Prefiero la niebla al confinamiento, y ¡mira que es aburrida para el ciclista!)

Pico del Molino

5 abril, 2020


Asomado a La Guareña, entre Valladolid y Zamora, el pico del Molino ha sido testigo, primero de un castro prerromano y más tarde del trabajo molendero hasta que llegó la electricidad. Ahora, sus milenarias laderas de caliza y arenisca se alegran cada primavera contemplando nuevos colores a sus pies. (5.04.2017)

Fuentes de Urueña

4 abril, 2020

El nombre de Urueña es un misterio. Muchos hidrónimos llevan esta raíz de origen celta o prerromano: ahí tenemos el río Duero, el Curueño o el Duratón, por ejemplo. Pero en Urueña no hay río, ni tan siquiera arroyo o fuente. Lo único que existió –hoy recuperada- es una laguna de origen artificial para recoger el agua de lluvia a modo de aljibe y, tal vez, sirvió de defensa para el castillo, si bien la función defensiva se conseguía mucho mejor con la escarpadura del páramo. En todo caso, ahí tenemos la actual laguna, lámina de agua que le da al paisaje urbano un contrapeso de suavidad y frescura.

Los Caños

Dejamos por hoy la colección dedicada a la Cuarentena y vamos tras de las fuentes de Urueña, pendiente desde el pasado verano.

Cierto que en Urueña no hubo manantiales. O no los hubo cerca, pues los carrasqueños debía bajar del páramo a los Caños para lavar y abastecerse de aguas potables. A principios del siglo XIX se construyó una espléndida caseta de piedra con escalinata para facilitar la toma de agua y a mediados se subió mediante un conducto o tubería hasta el pueblo. Entonces los aguadores respiraron. Hoy el abastecimiento de agua procede del Canal de Castilla, pero los Caños subsisten y suelen tener agua, si bien no muy abundante. El paraje, con su hermosa fuente, merece la pena.

En la misma ladera pero ya cerca del cerral frente a Urueña están las ruinas del monasterio del Bueso. A su lado, protegida por álamos, mana una fuente que llena la balsa utilizada en otros tiempos para riegos. Otro paraje singular, perfecto para contemplar las murallas de Urueña y la Tierra de Campos.

El Bueso

Cerca de la ermita de la Anunciada los mapas señalan una fuente que no hemos podido visitar, pues está en un recinto murado. Pero si seguimos el sendero que baja del sur, nos irá introduciendo en una zona estrecha y espesamente arbolada. En un recodo distinguiremos, escondida y normalmente seca, la fuente del Caño. Otro lugar fresco y tranquilo, refugio de avecillas, erizos y conejos.

Ahora vamos a situarnos en el comienzo del arroyo de la Ermita Vieja. A menos de un kilómetro de la Anunciada, en la ladera izquierda veremos, de lejos, como un reguero protegido por arbustos y piedras, y abundante en juncos. Ahí estuvo, no lejos del cerral, la fuente de la Golpejina, hoy totalmente seca.

En este paraje brotaba la Golpejina

Si siguiéramos por la ladera hasta tomar de bajada un camino que viene del monte, nos encontraremos con una pradera salpicada de fresnos, chopos y álamos. Ahí estuvo la fuente de la Reguera. Pero nosotros sólo nos encontramos con tres lechuzas campestres bajo una encina.

En el mismo lecho del arroyo de la Ermita vemos borbotar la corriente de la fuente del Pozuelico. Curioso: a partir de ese momento el arroyo, seco hasta entonces, lleva agua. Y cien metros más abajo vuelve a secarse. Esto, en verano. En primavera suele llevar agua.

Pequeño borbor del Pozuelico

En las laderas de este mismo arroyo, había una fuente frente a otra, y junto a la actual carretera de la Santa Espina, estuvieron las fuentes de las Fontanicas y de Carrelaspina, que no hemos visto porque  ya no existen. Al igual que la fuente de la Ermita Vieja, aguas arriba; ésta, además, en una zona vallada hoy.

Fuente Nueva

Ya comentamos en otra entrada que encontramos seca la fuente de Raposeras. Hace años, vimos fluyente la fuente Nueva, con su arca y abrevadero, al lado de una alameda junto a la carretera de Villagarcía. Hoy la veremos sucia y seca.

No sé si hay o hubo más fuentes en Urueña; tal vez las hubiera cerca del Sequillo, ya en Tierra de Campos, pero no hemos visto ninguna.

Rebaños

3 abril, 2020


Aún quedan cañadas en nuestros campos y aún quedan rebaños, como este que ha visto reducida la anchura del cordel por el que pasa, después de haber abrevado en una charca natural, milagrosamente respetada. Ha cruzado también el cauce seco del río Trabancos, un poco más atrás. (03.04.2010, en el valle del Trabancos, cerca de Nava del Rey)

Almendros del Esgueva

2 abril, 2020

La franja temporal de floración del almendro en nuestra provincia es muy amplia, y depende en buena parte de la climatología. Algunos años he visto que empiezan a florecer muy a finales de enero y otros, como éste de 2006, a primeros de abril están en plena floración. La foto está tomada desde la Casa del Monte, en Piña de Esgueva, y muestra una ladera del páramo y parte del valle. Las parcelas de cultivo se encuentran separadas por hileras de almendros; en los páramos suelen desempeñar esta función los robles. (2.04.2006)